Llevas años de recibir puntualmente tus intereses en una institución que paga mucho más que el banco.
Un maldito día, en tu cuenta no aparece el depósito de tus intereses.
Tras varias llamadas, visitas infructuosas, enojo y llanto te das cuenta: no hay intereses y, peor, tampoco está tu capital. Nadie quiere enfrentar un escenario así.Y, sin embargo, cada vez hay más víctimas: Peak Investments, Alivio Capital, Préstamo Feliz, Trínitas y Capital Tech.
En el mejor de los casos, la financiera te ofrece un porcentaje pequeño de tus ahorros, como el 25% que Capital Tech acaba de acordar con más del 70% de sus acreedores. ¿Qué hacer? ¿De lo perdido lo que aparezca? ¿Aceptar o pelear? Antes que nada, habrá que decir que muchos inversionistas afectados no reciben una oferta pronta de la institución que les falló. A este grupo sólo les queda pelear, pelear por que les abran los libros, pelear por un Concurso Mercantil o pelear por una quiebra y remate de los activos. Procesos largos, complejos y costosos. Y para muestra un botón: Ficrea. "A 10 años y medio algunos afectados continúan con su viacrucis", afirma Javier Paz, representante de los ahorradores de Ficrea. "Algunos afectados recibieron sólo el 19 % de sus recursos y han fallecido más de 600". Desde su punto de vista, era una institución legalmente constituida, autorizada, aprobada, supervisada por la CNBV. Como en otros casos, Ficrea se fue a Concurso Mercantil, pero el síndico terciarizó el proceso al Bufete Alanís Figueroa Abogados Asociados para litigar la recuperación de los recursos a cambio de 50% de lo que obtuvieran. Al enfrentar el camino de la pelea, de las demandas, los especialistas recomiendan: * La unión hace la fuerza. De ser posible, juntar la mayor cantidad de inversionistas (y capital) afectado. Se puede lograr más presión y además el costo legal por persona es menor. * Elegir a los abogados correctos. Investigar bien, por ejemplo su experiencia. De ser posible, hablar con representados que hayan tenido en otros casos. * Seguimiento preciso y continuo del proceso. Dado que son largos, estar al tanto de los avances y retrocesos. "Los inversionistas afectados por un quebranto primero que nada deben evaluar si vale la pena hacer una inversión adicional, porque los abogados pueden solicitar a los afectados que paguen para realizar su trabajo", señala Roberto Canto, del despacho Guerrero Canto Abogados y representante de tres inversionistas afectados que demandaron penalmente a miembros de esa Sofom. "Cada persona en lo individual debe evaluar sus condiciones económicas y, sobre todo, su disponibilidad de tiempo para dedicarle energía a un pleito, dependiendo también de su edad o condiciones de salud, pues un litigio penal puede llevar hasta 5 años". Cerremos con mejor escenario (bueno, el menos peor): un inversionista recibe una oferta pronta de recuperar parte de sus ahorros. ¿Qué factores se deben tomar en cuenta para decidir si acepta o pelea? Antes que nada, su edad y el monto de la inversión. "Si el capital es grande (decenas de millones de pesos, por ejemplo) y el inversionista es de edad avanzada (75 y más), se antojan dos preguntas: ¿podrá el afectado sobrellevar un proceso de años? Y, ¿basta el monto recuperado para vivir adecuadamente?", explicó un analista que pidió el anonimato. Indicó que son preguntas muy duras para una durísima situación. "A veces la decisión más práctica no es la más justa". Aunque es difícil de lograr, otra recomendación es investigar la situación financiera de la institución: ¿qué tantos activos tiene?, ¿cómo está su cartera vencida? Para esto, ayuda mucho lograr que se instale un Concurso Mercantil, que fuerza a la Sofom a abrir sus libros. Un aspecto final a considerar es que porcentaje de los afectados están dispuestos a aceptar el trato. "Si la mayoría acepta y tú decides pelear, estás nadando contra corriente y el proceso puede salir más caro", concluyó el especialista. Fuera de estos factores prácticos, los especialistas también resaltan lo importante que puede resultar el apoyo anímico de amigos y familiares. "Si ya fueron golpeados por la situación, que no los golpee también su entorno". Totalmente: ayuda en lugar de escarnio. Ánimos en lugar de recriminación. Consejos en lugar de críticas.