Daniel V. vivió una pesadilla que pocos podrían imaginar. En 1993, cuando tenía solo 16 años, fue acusado y posteriormente condenado por los asesinatos de Armando "Mando" Lazo y Bobby England.
Durante 19 años, Daniel V. insistió en su inocencia, alegando que el Detective Alfonso Marquez de la Policía de El Paso lo había coaccionado para que confesara. Su historia llamó la atención nacional y, en 2018, finalmente fue exonerado después de un nuevo juicio.
Tras su liberación, Daniel se convirtió en un símbolo de perseverancia y esperanza. Apareció en programas como Dateline, compartiendo su historia de lucha contra un sistema que en su opinión le falló.Demandó a la ciudad de El Paso, y la demanda sigue pendiente para este año en el tribunal federal de El Paso.
La vida parecía estar dándole una segunda oportunidad y su sentencia reapareció de nuevo en la contienda demócrata para encontrar al candidato a fiscal de distrito a principios de este año, toda vez que uno de los aspirantes, James Montoya, fue parte del equipo que acusó a Daniel V. del doble homicidio.
Sin embargo, el 17 de julio, la tranquilidad de su nueva vida se vio abruptamente interrumpida. En las primeras horas de la mañana, la policía fue llamada a un apartamento cerca de la Escuela Secundaria Irvin en el noreste de El Paso. Según la declaración jurada, Daniel fue arrestado bajo cargos de violencia doméstica. La víctima alegó que la discusión comenzó cuando Daniel la acusó de infidelidad, lo que llevó a un altercado físico.
La policía encontró a la víctima con posibles rastros de sangre seca y arañazos en ambas muñecas y el antebrazo derecho. La víctima afirmó que la sangre era suya y que Daniel la había agarrado por las muñecas, causándole dolor.
Daniel fue liberado el mismo miércoles por la tarde tras pagar una fianza de $2 mil 500 dólares. Los cargos que enfrentaba eran un delito menor de Clase A, y aún no se le había asignado un abogado.