El presunto cofundador del Cártel de Sinaloa, Ismael “El Mayo” Zambada García, el viernes renunció a una comparecencia en el tribunal federal de El Paso y se declaró no culpable de siete cargos que llevaron a su arresto esta semana en el aeropuerto de Santa Teresa, Nuevo México, en el área metropolitana de El Paso.
A diferencia de su ex socio, Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, a quien el Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) optó por juzgar en Nueva York, a pesar de tener acusaciones en varias ciudades, a “El Mayo” se le ha iniciado un proceso legal y han iniciado los pasos para que ser procesado en la Corte Federal del Centro de El Paso.
Zambada fue detenido el jueves por la tarde en un avión procedente de México junto con Joaquín Guzmán López, hijo de “El Chapo”, en un operativo de varias agencias federales estadounidenses.
Con acusaciones pendientes en Nueva York, Illinois, el Distrito de Columbia y California, a Zambada García se le está procesando por cargos de drogas, conspiración y operación de una empresa criminal que le fueron fincados en El Paso en 2012 en un proceso que incluye a “El Chapo” y a policías de Ciudad Juárez entre otros acusados.
Los registros judiciales muestran que Zambada estaba programado para comparecer ante la jueza magistrada federal, Anne T. Berton, a las 8 a.m. del viernes para ser informado de los cargos y de sus derechos bajo el sistema judicial estadounidense.
La fecha límite para su declaración de culpabilidad está fijada para el 11 de septiembre de 2024, según los registros judiciales en posesión de El Diario de El Paso.
Sin embargo, el abogado Frank Pérez, con sede en Dallas, presentó una renuncia de comparecencia e ingresó una declaración de “no culpable” en nombre de su cliente, según los documentos del tribunal presentados en el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Oeste de Texas.
Zambada ahora está programado para una audiencia de acusación –a la cual también puede renunciar– el 31 de julio y una conferencia de estado el 1 de agosto ante la jueza de Distrito de Estados Unidos, Kathleen Cardone, a la cual debe presentarse en persona.
El fiscal general de Estados Unidos, Merrick Garland, confirmó el jueves en un escueto comunicado la detención de Zambada y Guzmán. Mientras Zambada permanece en El Paso, Guzmán López fue trasladado de la ciudad temprano el viernes para enfrentar un proceso judicial en Chicago.
Zambada García está acusado de 12 cargos graves, incluidos asesinato, crimen organizado, posesión con la intención de distribuir más de cinco kilogramos de cocaína y más de mil kilogramos de mariguana, lavado de dinero, y más.
El caso fue reasignado el viernes a Cardone, siendo el juez original Frank Montalvo, según los registros judiciales. Ambos jueces están en El Paso, y Montalvo asumió el estatus de senior en 2022.
Un expediente judicial del 4 de junio indicó que cualquier referencia a un magistrado sería para Miguel Torres de El Paso. Los magistrados a menudo presiden en El Paso.
Frank Pérez dijo a Los Angeles Times que su cliente no voló voluntariamente a través de la frontera, como algunos informes han sugerido. “No tengo comentarios, excepto para declarar que no se entregó voluntariamente”, dijo Pérez. “Fue llevado contra su voluntad”.
El anuncio del jueves del Departamento de Justicia dijo que ambos hombres enfrentan numerosos cargos relacionados con sus roles de liderazgo dentro del cártel, particularmente en lo concerniente a la fabricación y el tráfico de fentanilo.
“El Cártel de Sinaloa fue pionero en la fabricación de fentanilo y durante años lo ha traficado a nuestro país, matando a cientos de miles de estadounidenses y devastando innumerables comunidades”, dijo el secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, en un comunicado.
El arresto de Zambada García y Guzmán López se suma a una lista creciente de miembros de alto rango del Cártel de Sinaloa capturados y procesados en Estados Unidos. Esto incluye al otro cofundador del cártel, Joaquín “El Chapo” Guzmán, que actualmente cumple una condena de cadena perpetua en una prisión federal; al otro hijo de El Chapo, Ovidio Guzmán López, y al presunto jefe de sicarios del cártel, Néstor Isidro Pérez Salas, conocido como “El Nini”.
Zambada García, de 76 años, ha sido una figura central en el tráfico internacional de drogas durante décadas. A pesar de su participación prolongada, ha logrado evadir el encarcelamiento.
Joaquín Guzmán López, de 35 años, y su hermano Ovidio heredaron el imperio del narcotráfico de su padre y continuaron expandiendo sus operaciones. Han estado muy involucrados en la producción y distribución de metanfetaminas, cocaína y marihuana, dijeron funcionarios estadounidenses. Guzmán López también ha sido vinculado a crímenes violentos, incluidos los asesinatos de informantes y rivales.
El Cártel de Sinaloa ha sido un actor principal en el tráfico de fentanilo a los Estados Unidos, contribuyendo a la actual crisis de opioides.
“El fentanilo es la amenaza de drogas más mortal que nuestro país ha enfrentado, y el Departamento de Justicia no descansará hasta que cada líder, miembro y asociado del cártel responsable de envenenar nuestras comunidades sea llevado ante la justicia”, dijo Garland en una declaración escrita.
Las autoridades encargadas de hacer cumplir la ley habían ofrecido recompensas sustanciales por información que condujera a estos arrestos, incluyendo hasta 15 millones de dólares por Zambada García y hasta $5 millones por Guzmán López.