Durante los primeros cinco días de la nueva orden de restricción de asilo del presidente Joe Biden, el Gobierno de Estados Unidos deportó a miles de personas en vuelos internacionales, informó ayer Luis Miranda, subsecretario adjunto principal de Comunicaciones del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés).
“Desde el miércoles hasta el final de la semana llevamos a cabo 17 vuelos internacionales de repatriaciones, con muchos más que vienen cada semana”, dijo el funcionario estadounidense en un enlace en vivo con personas en situación de movilidad que se encuentran albergadas en México.
Agregó que hay docenas de vuelos cada semana y que continuarán esta semana. “En este período, desde el miércoles pasado, también se han devuelto miles de individuos a México”, dijo.
A través de la proclamación emitida por el presidente Joe Biden en virtud de las secciones “212(f)” y “215(a)” de la Ley de Inmigración y Nacionalidad, desde el primer minuto del pasado miércoles 5 de junio, la mayoría de las personas migrantes que ingresan a Estados Unidos de manera irregular son deportadas de manera acelerada, sin opción a solicitar asilo.
La medida, que fue firmada el martes 4 de junio, se retirará si durante una semana los cruces irregulares promedian diariamente menos de mil 500 personas, y continuará si el promedio se mantiene en 2 mil 500 o más ingresos diarios durante una semana.
“Hemos podido poner en marcha las operaciones necesarias para esta norma a lo largo de la frontera. Y al mismo tiempo hemos podido continuar aplicando consecuencias en cuanto a las 9 mil personas que ya estaban en custodia de la Patrulla Fronteriza y otros que estaban en custodia de Inmigración, y aplicar la Ley de Aduanas y de Migración; así que hemos tenido la oportunidad de doblar, más de doblar, la cantidad de personas que han sido referidas diariamente hacia la deportación acelerada”, dio a conocer ayer Miranda.
Dijo que ya se está “empezando a ver el impacto de eso”, pero recordó que cuando la cantidad de cruces irregulares diarios a lo largo de toda la frontera Sur de Estados Unidos se reduzca a mil 500 personas se levantará la norma, pero ingresar de manera irregular seguirá siendo en contra de Estados Unidos, por lo que las consecuencias del Título 8 continuarán.
“Es importantísimo para nosotros que todos tengan información actualizada y correcta (…) Esta orden determina que las personas que cruzan ilegalmente; cruzando por el río, por el desierto, saltando el muro y entregándose a Patrulla Fronteriza, eso es un cruce ilegal y ese cruce lleva consecuencias bajo la ley, se va asumir que no son elegibles para el asilo”, indicó.
Recordó que la Ley de Inmigración y Nacionalidad cuenta con excepciones para los menores no acompañados, víctimas de traficantes de personas y quienes lleguen con condiciones de salud graves.
Al ser cuestionado por las personas en movilidad sobre si se volverá a abrir el cruce para personas vulnerables, respondió: “Tenemos muchas vías legales para que la gente aproveche cuando verdaderamente necesitan protección, como procesos de parole humanitario, una cita para presentarse en un puerto de entrada con la aplicación CBP One, pero personas (que ingresen) ilegalmente no van a ser elegibles para el asilo”.