En menos de dos semanas una familia paseña, residente ahora de Port Richey, Florida, tuvo que evacuar su residencia por segunda ocasión ante la llegada del huracán Milton, categoría 4, el cual tocó tierra ayer miércoles por la tarde en la costa oeste del Golfo de Florida, dejando una estela de muerte y destrucción al igual que lo hiciera el huracán Helene, que dejó como saldo más de dos centenares de muertos a su paso en seis estados del país.

A pesar de los riesgos propios de vivir en la costa de Florida, la familia, integrada por cuatro miembros, decidió radicar en esa población después de vivir durante más de tres décadas en la ciudad de El Paso, Texas.

El fotógrafo retirado Mark Lambie, quien laboró casi 20 años en El Paso Times, habló con El Diario de El Paso con tranquilidad.

Desde un resguardo ubicado a poco más de 3.2 kilómetros –2 millas– de su casa dijo: “no tenemos miedo, tenemos mucho sueño”.

A dos horas de que azotara y tocara tierra el huracán Milton, el hombre de la lente dijo que en la zona donde se refugiaba se sentía con fuerza el embate del ciclón que se degradó a categoría 4. “Está muy fuerte el viento y la lluvia, pero no va a subir el nivel del mar tanto. No más de 4 pies, en la otra eran 13 pies”, apuntó Lambie.

Con la amarga experiencia de haber perdido casi la totalidad de sus pertenencias por la devastación sufrida con el huracán Helene, que tocó tierra el pasado 26 de septiembre, Lambie dijo que logró proteger las paredes.

“Construimos un monstruo de pared entre el garaje y la sala, la única pared exterior que no es bloque de hormigón”, dijo tras manifestar que las herramientas eléctricas están bajo su resguardo. “Hemos perdido una tonelada en la inundación, sin correr riesgos esta vez”, escribió en sus redes sociales.

Durante los últimos 15 días él y su familia, apoyados por sus vecinos, se han dedicado a la limpieza y reparación del inmueble donde habitan, situado en uno de los canales frente a la costa. Muy poco se logró recuperar, incluyendo la urna que contiene las cenizas de su madre.

“Mi mamá ‘sobrevivió’ a la inundación… Después estaba pensando en lo trágico que sería convertir a mi madre en barro. Ella está evacuando con nosotros para Milton”, dijo tras manifestar que pronto tomará la decisión de esparcirlas en algún punto específico.

Fotografías difundidas en sus redes sociales muestran el vecindario atascado de toneladas de madera, muebles, electrodomésticos y basura sobre los patios y banquetas. “No puedo esperar a ver qué hacen los vientos de 140 mph con estos montones de escombros”.

Y es que de acuerdo con los científicos, los huracanes Helene y Milton tienen el sello del cambio climático, ambos potenciados por el calentamiento global, lo que los convierte en sumamente peligrosos y devastadores.

“Para mí, las cosas no importan tanto. Pero ver a mis hijos perder sus pertenencias, autos y motocicletas y, ya sabes, parte de su ropa, es realmente duro, como padre”, dijo Lambie.

Recordó que la llegada del huracán Helene le dejó una gran impresión. “Nos asustó muchísimo. No quiero volver a ver sus caras así. Así que decidí que no quedaba nada de la casa en la que ya estábamos. Casi todas nuestras pertenencias se empaparon y desaparecieron”, agregó.

Sin embargo, y ante la tragedia, la solidaridad de familiares y amigos se hizo presente y recientemente crearon una cuenta de GoFundMe para recolectar recursos que permitan solventar los gastos de la reconstrucción y compra de muebles y enseres.

Los interesados en apoyar a los Lambie pueden hacerlo en la dirección electrónica http://bit.ly/48hVlkZ

“No estaríamos en ninguna parte sin ese dinero de nuestros amigos de El Paso y nuestros seres queridos de El Paso y ese abrazo de El Paso que sientes, hombre, llega lejos y es hermoso”, señaló.

Por lo pronto y a la distancia del ojo del huracán, la familia Lambie se guarece en la casa de un amigo en tanto pasa la tempestad, para poder regresar a casa junto con sus tres perros, un gato, un ratón y una víbora.

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