Huntsville, Texas– Una Corte de Apelaciones de Texas levantó la orden de un juez que había retrasado la ejecución programada para la noche del jueves de un hombre que se convertiría en la primera persona en Estados Unidos ejecutada por una condena de asesinato relacionada con un diagnóstico de síndrome del bebé sacudido.
La revocación dejó a los partidarios de Robert Roberson, quien fue condenado por matar a su hija de 2 años en 2002, acudiendo a la Corte Suprema de Texas en lo que parecía ser un intento para obtener una suspensión de última hora. Entre los partidarios de Roberson se encuentra una coalición de republicanos y demócratas que dicen que Roberson es inocente y que fue condenado con pruebas científicas defectuosas.
Horas después de que pasara la hora original de ejecución, las 6 p.m. hora local en Texas (5 p.m. en El Paso), Roberson permanecía en una celda a pocos metros de la cámara de la muerte en la Unidad Walls en Huntsville.
El gobernador Greg Abbott tiene la autoridad de retrasar el castigo de Roberson por 30 días. Abbott ha detenido sólo una ejecución inminente en casi una década como gobernador y no ha hablado públicamente sobre el caso.
El fallo del tribunal de Apelaciones de Texas fue una de varias decisiones legales tomadas en las horas previas a la inyección letal programada para Roberson.
Al mismo tiempo que un juez estatal en Austin emitía una orden de restricción temporal, la Corte Suprema de Estados Unidos se negó a detener la ejecución, aunque la jueza Sonia Sotomayor, en una declaración de 10 páginas sobre el caso, instó a Abbott a conceder un retraso de 30 días.
La batalla legal del Estado para llevar a cabo la ejecución enfrentaba una fecha límite de medianoche (hora central), cuando expiraría la orden de ejecución que autorizaba la muerte de Roberson. Sin embargo, era probable que el caso necesitara resolverse mucho antes de eso, ya que los funcionarios deben realizar procedimientos como insertar agujas intravenosas y permitir tiempo para que la inyección surta efecto y un médico pronuncie la muerte.
A principios de la tarde del jueves, un juez en Austin había detenido la ejecución después de que los legisladores de Texas emitieran una citación para que Roberson testificara ante ellos la próxima semana en un último recurso para suspender la ejecución.
“Este es un remedio extraordinario que la Legislatura está buscando. Pero no es indebido. La Legislatura tiene esta autoridad constitucional”, dijo el representante estatal Jeff Leach, un republicano y miembro del Comité de Jurisprudencia Criminal de la Cámara de Representantes de Texas, durante la audiencia por Zoom.
Roberson, de 57 años, fue condenado por matar a su hija, Nikki Curtis, en la ciudad de Palestine, en el Este de Texas. Roberson ha proclamado su inocencia durante mucho tiempo, respaldado por algunos notables legisladores republicanos, el megadonante del Partido Republicano de Texas y activista conservador Doug Deason, y el detective principal del caso.
Los abogados de Roberson y algunos expertos médicos dicen que su hija murió no por abuso, sino por complicaciones relacionadas con una neumonía.
“Es un hombre inocente y estamos muy cerca de matarlo por algo que no hizo”, dijo Brian Wharton, el detective principal de la Policía de Palestine que investigó la muerte de Curtis.
Piden la intervención del gobernador y Corte Suprema
Los abogados de Roberson esperaban ver si Abbott concedería a Roberson un indulto único de 30 días. Es la única acción que Abbott puede tomar en el caso, ya que la Junta de Indultos y Libertad Condicional de Texas denegó el miércoles la petición de clemencia de Roberson.
La junta votó por unanimidad, 6-0, para no recomendar que la sentencia de muerte de Roberson se conmutara por cadena perpetua o que su ejecución se retrasara. Todos los miembros de la junta son designados por el gobernador. La Junta de Libertad Condicional sólo ha recomendado clemencia en seis casos de condenados a muerte desde que el Estado reanudó las ejecuciones en 1982.
En sus casi 10 años como gobernador, Abbott sólo ha detenido una ejecución inminente, cuando salvó la vida de Thomas Whitaker en 2018.
“Rezamos para que el gobernador Abbott haga todo lo que esté a su alcance para evitar el trágico e irreversible error de ejecutar a un hombre inocente”, dijo Gretchen Sween, una de las abogadas de Roberson, en un comunicado.
Un portavoz de Abbott no respondió de inmediato a un correo electrónico solicitando comentarios.
Comité bipartidista toma medidas extraordinarias
El comité de Texas celebró el miércoles una reunión de todo el día sobre el caso de Roberson. En un movimiento sorpresivo al final de la audiencia, el comité emitió una citación para que Roberson testificara la próxima semana.
Durante su reunión en Austin, el comité escuchó testimonios sobre el caso de Roberson y si una ley de 2013, creada para permitir que las personas en prisión desafíen sus condenas basadas en nuevas pruebas científicas, fue ignorada en el caso de Roberson.
La fiscal del Distrito del Condado de Anderson, Allyson Mitchell, cuya oficina procesó a Roberson, dijo al comité que en 2022 se celebró una audiencia judicial en la que los abogados de Roberson presentaron sus nuevas pruebas ante un juez, quien rechazó sus argumentos.
“Basado en la totalidad de la evidencia, aquí ocurrió un asesinato. El señor Roberson quitó la vida a su hija de casi 3 años”, dijo Mitchell.
La mayoría de los miembros del comité forman parte de un grupo bipartidista de más de 80 legisladores estatales, incluidos al menos 30 republicanos, que habían pedido a la Junta de Libertad Condicional y a Abbott que detuvieran la ejecución.
Síndrome del bebé sacudido
El caso de Roberson ha reavivado el debate sobre el ‘síndrome del bebé sacudido’, conocido en la comunidad médica como trauma craneal abusivo.
Sus abogados, así como los legisladores de Texas, expertos médicos y otras personas, incluido el exitoso autor John Grisham, dicen que su condena se basó en pruebas científicas defectuosas y ahora desactualizadas. El diagnóstico se refiere a una grave lesión cerebral causada cuando la cabeza de un niño es sacudida o sufre algún otro impacto violento, como ser golpeada contra una pared o arrojada al suelo.
Los partidarios de Roberson no niegan que las lesiones en la cabeza y otras relacionadas con el abuso infantil son reales. Pero dicen que los médicos diagnosticaron erróneamente las lesiones de Curtis como relacionadas con el síndrome del bebé sacudido y que nuevas pruebas han demostrado que la niña murió por complicaciones relacionadas con una neumonía grave.
Los abogados de Roberson dicen que su hija se había caído de la cama en la casa de Roberson después de haber estado gravemente enferma durante una semana.
Los abogados de Roberson también sugirieron que su autismo, que no había sido diagnosticado en el momento de la muerte de su hija, fue usado en su contra, ya que las autoridades sospecharon de él por su falta de emoción ante su muerte. El autismo afecta la forma en que las personas se comunican e interactúan con los demás.
La Academia Estadounidense de Pediatría, otras organizaciones médicas y fiscales dicen que el diagnóstico de síndrome del bebé sacudido es válido y que los médicos consideran todas las posibilidades, incluidas las enfermedades, al determinar si las lesiones se atribuyen a éste.
La ejecución de Roberson estaba programada para el mismo día en que Alabama ejecutó a Derrick Dearman, condenado por matar a cinco personas con un hacha y un arma durante un ataque impulsado por las drogas en 2016.