En medio de la incertidumbre y desconcierto decenas de inquilinos que se hospedaban en el Hotel Gateway, ubicado en el cruce de las calles San Antonio y Stanton, en la zona Centro, fueron desalojados de manera pacífica, luego de vencer el plazo límite que diera la Oficina del Fiscal del Condado para desocuparlo al estar ligado a actividades criminales.
“No sé qué vamos a hacer, por ahora estamos desconcertados y no sabemos qué pasará ahora” dijo Manuel, originario de Venezuela, quien lamentó la amarga experiencia. Deje usted, nosotros como quiera podemos soportar, pero los niños qué culpa tienen”, dijo tras expresar que no sabía en realidad dónde pasaría la noche.
Él, como otros huéspedes, expresó su preocupación al no saber lo que les depara el futuro próximo. “No tenemos suficiente dinero para ocupar un departamento, están muy caros”, dijo una mujer que salió con sus pertenencias.
Decenas de velices, bolsas con ropa, lámparas, almohadas y algunos electrodomésticos permanecieron durante varias horas sobre la banqueta en tanto sus propietarios realizaban las diligencias con las autoridades que atendieron el desalojo.
Una imagen representativa del desahucio que retrataba la frustración y tristeza de los afectados fue la de una mujer que cuidaba su patrimonio sentada en una banca situada frente al hostal, cuyo propietario fuera acusado por la Oficina del Fiscal del Condado de El Paso de operar ilegalmente el hotel y permitir actividades delictivas, incluyendo el alojamiento de miembros de la banda ‘Tren de Aragua’. A su lado se observaba una pila de ropa y cobijas.
“Pobre gente y ahora a dónde va a ir. Qué tristeza me da ver todo esto”, dijo uno de los transeúntes que paró en el lugar tras llamarle la atención la evacuación de las personas, en su mayoría originarias de diversos países de Centro y Sudamérica.
Con el fin de evitar que se violentaran los derechos de los inquilinos, líderes comunitarios pertenecientes a organizaciones sin fines de lucro y elementos policiales se hicieron presentes en la escena. “Hoy es el último día y tienen que salir a más tardar a las 10 de la mañana”, dijo una de las asistentes que ofreció orientación a los ocupantes. “Les estamos dando opciones de lugares a los que pueden acudir, incluyendo los albergues de la Ciudad”.
La jueza Salas-Mendoza dio a los propietarios del hotel hasta las 10 a.m. del jueves para desalojar el edificio. La Oficina del Fiscal del Condado de El Paso presentó una demanda el 27 de agosto, alegando que el propietario del Gateway Hotel, ubicado en el 104 de S. Stanton St. en el Centro de El Paso, ha estado operando sin un certificado de ocupación válido desde 2018.
De acuerdo a lo asentado en la demanda, en los últimos meses el Departamento de Policía de El Paso ha recibido de este hotel 693 llamadas relacionadas con actividades delictivas, incluyendo agresiones, participación en pandillas y presunta prostitución. Además de este hostal también está señalada Gigante Enterprises LLC, y Howard “Danny” Yun, el propietario de ambos.
Se dijo que a pesar de los esfuerzos de restauración de Yun, el hotel ha fallado múltiples inspecciones contra incendios y se ha convertido en un punto caliente de actividad delictiva, afirma la demanda que busca una orden judicial permanente para detener las operaciones del hotel hasta que se implementen soluciones a largo plazo para abordar los problemas persistentes en la propiedad.
La demanda alega que los oficiales del Departamento de Policía de El Paso expresaron preocupaciones sobre la actividad delictiva y los peligros para la seguridad en el hotel. El hotel se ha convertido en un centro de actividad de pandillas sospechosas, especialmente miembros de la organización criminal venezolana “Tren de Aragua”, escribieron los oficiales del Departamento de Policía de El Paso en declaraciones juradas.
Al salir varios de los ahora ex arrendatarios denunciaron las condiciones insalubres del edificio como la acumulación de basura, muebles rotos y daños marcados en cada uno de los cuatro pisos del edificio.
A pesar de estas condiciones también se enumeraron tres copias de inspecciones de código fallidas del Departamento de Bomberos de El Paso incluidas en la demanda de la Oficina del Fiscal del Condado que busca una orden judicial contra el hotel por ser una “molestia común”.
Durante una inspección, los oficiales observaron varias violaciones, incluyendo un ascensor inoperante, escaleras inestables y salidas de emergencia bloqueadas por basura. A pesar de estos problemas, la administración afirmó que las personas detrás del mostrador de recepción, que no llevaban uniforme, eran empleados.
Se establece que la última inspección de incendios, realizada el 19 de agosto de 2024, indicó que los inspectores encontraron múltiples peligros eléctricos, sistemas de extinción de incendios vencidos y agujeros en varias paredes.
La inspección también indicó que se informó a los inspectores de que el edificio no tiene un certificado de ocupación vigente. Esa fue la tercera vez que se notó la falta de un permiso de ocupación desde julio de 2024.
A finales del mes de agosto, la Policía de El Paso notó humo de cocina saliendo de una habitación en el hotel donde varios ciudadanos venezolanos, incluido uno con un tatuaje consistente con la pandilla “Tren de Aragua”, estaban saliendo. En un comunicado el martes por la tarde, la fiscal del Condado, Christina Sánchez, dijo que la presencia de la pandilla no significa que se hayan apoderado del hotel o que esa sea la razón para solicitar la orden judicial.
“Es importante aclarar que esta demanda no fue motivada por actividades delictivas atribuidas a ningún grupo o pandilla en específico. Las demandas son herramientas estratégicas destinadas a abordar rápida y eficazmente las preocupaciones de seguridad pública, hacer cumplir las normas legales y proteger a la comunidad de problemas persistentes o crecientes”, dijo en el comunicado. “Quiero ser clara en que en ningún momento alegamos en nuestra demanda que el hotel fue tomado por alguna pandilla o grupo de individuos”.
Ahora dicen que aquí había miembros de esa pandilla, pero eso a mí no me importa. Así como habemos venezolanos buenos también hay malos como en todos los países”, dijo un venezolano mientras guiaba a un grupo de pequeños a un lugar seguro.
Las autoridades informaron que una vez desocupado el edificio continuará la batalla legal en los tribunales. Un juicio con jurado en la demanda del fiscal del Condado contra el Hotel Gateway y su propietario está programado para el 9 de diciembre de 2024.
Los registros judiciales muestran que si bien Gateway Hotel ha operado como hostal durante los últimos seis años, lo ha hecho sin un certificado de ocupación válido y en violación de los requisitos de la Ciudad, sin embargo al momento la Ciudad ha guardado silencio.
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