Santa Fe Nuevo México.- Las familias de José Marrero y Desiree Seanez, ambos de 20 años, quienes murieron en un trágico accidente automovilístico en enero de 2023, recibieron justicia este martes 22 de abril luego de que un jurado en Santa Fe otorgara un veredicto de 190 millones de dólares a favor de los sobrevivientes y familiares afectados, según informó el bufete Glasheen, Valles & Inderman Injury Lawyers en un comunicado de prensa.

El choque, que ocurrió en la autopista 213 en Chaparral, involucró tres vehículos. De acuerdo con una declaración jurada, James Patrick Woods conducía a alta velocidad en dirección norte cuando cruzó al carril contrario y chocó contra el auto de Marrero, en el que Seanez iba como pasajera. El vehículo de Woods salió disparado por los aires e impactó de frente contra un tercer vehículo.

Después del choque, Woods huyó del lugar a pie y fue localizado más tarde por las autoridades. En su vehículo volcado, los agentes encontraron una botella abierta de Fireball, una bebida alcohólica. Woods enfrenta ahora múltiples cargos, entre ellos homicidio vehicular, no prestar auxilio, resistirse y evadir el arresto, no reportar el accidente de inmediato y portar un envase abierto de alcohol.

El jurado también concluyó que Woods actuaba dentro del curso y alcance de su empleo en el momento del accidente. Determinó además que la empresa matriz del constructor de viviendas para el que trabajaba Woods era su verdadero empleador, a pesar de los intentos de la defensa de desviar la responsabilidad a una subsidiaria menor.

“El veredicto envía un mensaje claro: las empresas no pueden evitar la responsabilidad escondiéndose detrás de estructuras corporativas”, señaló Noe Valles, abogado de los demandantes. “Nuestros clientes han soportado una pérdida inimaginable, y esta decisión refleja la gravedad de la falta y la necesidad de responsabilidad empresarial”.

El despacho de abogados subrayó que la decisión del jurado no solo representa un paso hacia la justicia para las familias, sino que también destaca los peligros de conducir en estado de ebriedad y la negligencia corporativa que permite que estos incidentes ocurran.

Este caso se suma a otros acuerdos legales significativos en Estados Unidos relacionados con accidentes fatales. Por ejemplo, en 2018, la familia de una víctima de un accidente de helicóptero en el Gran Cañón recibió una compensación de $100 millones de dólares, destacando la importancia de la seguridad en el transporte aéreo .

La resolución de este caso en Chaparral subraya la necesidad de una mayor conciencia y responsabilidad en las carreteras, así como la importancia de políticas y medidas que protejan la vida de los ciudadanos.