La muerte de Xavier Guadalupe Hernández, un hombre de 30 años que tuvo un enfrentamiento con agentes del Departamento de Policía de El Paso el pasado 13 de julio, fue clasificada como homicidio, de acuerdo con el reporte forense.

El informe de la autopsia concluye que la causa del fallecimiento fue asfixia por compresión del pecho durante la inmovilización y sujeción policial. Como factor contribuyente se señaló la toxicidad por cocaína.

Según el documento, Hernández se encontraba boca abajo cuando perdió el conocimiento, mientras varios oficiales lo sujetaban. El informe también indica que los agentes utilizaron en más de una ocasión una pistola eléctrica (taser) en su intento por someterlo.

La autopsia reveló múltiples abrasiones, contusiones y marcas de punciones en el cuerpo del fallecido.

El análisis toxicológico encontró la presencia de cocaína (380 ng/mL), además de mil 200 ng/mL de benzoilecgonina (metabolito inactivo de la cocaína) y 670 ng/mL de ecgonina metil éster, otro subproducto químico asociado al uso de cocaína.

El incidente ocurrió alrededor de las 10:00 a.m. del domingo 13 de julio, cuando agentes respondieron al reporte de un peatón en la autopista Interestatal 10, cerca de la salida de Yarbrough. Según el informe policial, Hernández intentó saltar una barrera en la carretera y, al llegar los agentes, se mostró poco cooperativo y resistió las órdenes.

Pese al uso del taser, que no resultó efectivo, los agentes —junto con un testigo— lograron someterlo. En ese momento, Hernández perdió el conocimiento y los oficiales le realizaron maniobras de resucitación cardiopulmonar.

Hernández fue trasladado a un hospital local, donde fue declarado muerto, a pesar de los esfuerzos médicos. La autopsia también documentó otras condiciones médicas como hipertrofia cardíaca, aterosclerosis coronaria moderada, esteatosis hepática y obesidad clase 1.

El caso se encuentra bajo revisión por parte de las autoridades correspondientes. Hasta el momento, el Departamento de Policía de El Paso no ha emitido comentarios adicionales tras darse a conocer los resultados de la autopsia.

Tras el deceso, Angélica Luján, madre de Xavier, fue enfática.

“¡Me lo mataron!”, gritó con la voz rota, mientras sostenía una fotografía de su hijo. “Estaba desarmado, tenía las manos en la cabeza. Lo electrocutaron, lo golpearon, lo mataron… ¿Y ahora quién me lo devuelve?”.

Luján explicó que su hijo estaba atravesando una crisis emocional, y que no representaba un riesgo para nadie. “Mi hijo necesitaba ayuda, no violencia. Estaba deprimido… no era un criminal. Lo que necesitaba era compasión, no electricidad”, dijo entre lágrimas. “Yo sé que hay un equipo que debe atender a personas en crisis. No sé lo que él pensaba en ese momento, pero lo que sí sé es que no deberían hacerse las cosas como las hicieron”.

Gabriel Pérez, abogado que representa a la familia Hernández, informó que ya se están reuniendo pruebas y evaluando acciones legales. “Es evidente que aquí fallaron los protocolos de intervención en crisis de salud mental. Hay cuerpos especiales para estos casos. Se trataba de un joven desarmado que claramente atravesaba una crisis emocional o algo similar”, afirmó.

Y añadió: “No era un peligro para el público ni un criminal buscado. La respuesta fue desproporcionada y carente de humanidad”.

Angélica Luján, aún entre sollozos, envió un mensaje directo: “Lo que quiero es que esto no vuelva a pasar. Que ninguna madre más tenga que ver a su hijo morir en videos por culpa de un abuso policial. Que ninguna hermana se entere por redes sociales que su hermano está en cuidados intensivos. Que alguien pague por esto. Que mi hijo no haya muerto en vano”.

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