El gobierno de Donald Trump emitió ayer tres nuevas exenciones de las leyes ambientales para continuar la construcción del muro fronterizo que suspendió la administración de Joe Biden en las zonas de Sunland Park y Santa Teresa, Nuevo México.

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés) informó ayer a través de un comunicado de prensa nacional, que la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), Kristi Noem, emitió las nuevas exenciones “garantizando así la rápida construcción de aproximadamente 58 kilómetros de nuevo muro fronterizo en Arizona y Nuevo México”, aproximadamente 13.67 kilómetros de los cuales se levantarían en el Sector El Paso.

En enero de 2021, tras el inicio de su gobierno, el entonces presidente Biden giró una orden ejecutiva para detener el proyecto de construcción de 20.9 kilómetros entre Nuevo México y Juárez, por lo que los trabajadores recibieron la orden de parar la obra.

Al suspenderse los trabajos en Sunland Park, que comenzaron la primera semana de enero de ese año, y de acuerdo con la información de CBP eran financiados por el Departamento de Defensa utilizando 284 Fondos Antinarcóticos, se pararon las maquinarias y un sinnúmero de barrotes de acero quedaron tirados junto a la malla fronteriza.

“La facultad del secretario para otorgar exenciones permite al DHS eximir las leyes ambientales, incluida la Ley Nacional de Política Ambiental, para garantizar la construcción expedita de barreras físicas y carreteras, minimizando el riesgo de demoras administrativas”, informó ayer el Gobierno estadounidense sobre las exenciones que se emitieron de conformidad con la Sección 102 de la Ley de Reforma de la Inmigración Ilegal y Responsabilidad del Inmigrante de 1996.