En un avance legislativo que promete transformar el acceso a la salud en Texas, especialmente en comunidades fronterizas como El Paso, el gobernador Greg Abbott firmó esta semana una ley que facilita a médicos formados en el extranjero ejercer en el estado sin tener que repetir una residencia médica en Estados Unidos.
La medida, codificada como House Bill 2038, fue copatrocinada por el representante estatal Vince Perez, demócrata de El Paso, y marca una reforma histórica al sistema de licencias médicas.
A partir del 1 de septiembre de 2025, médicos con amplia experiencia internacional podrán solicitar una licencia provisional siempre que cumplan con criterios específicos, sin tener que completar años adicionales de residencia médica como era requisito hasta ahora.
“Por demasiado tiempo hemos forzado a médicos altamente calificados a rehacer su formación, incluso después de aprobar los mismos exámenes que los médicos estadounidenses”, dijo el representante Pérez.
“Este cambio es una de mis mayores prioridades legislativas y representa un paso concreto hacia un sistema más justo y más funcional”, agregó el legislador estatal.
Un alivio a la escasez médica
La ley se implementará en un contexto crítico: Texas enfrenta una de las mayores crisis de escasez de médicos del país, y regiones como El Paso sufren demoras prolongadas para acceder a atención médica especializada. Según estimaciones, más del 80% del condado de El Paso califica como zona médicamente desatendida.
“En lugares como El Paso, donde los pacientes esperan meses para ver a un especialista, esta ley significa más doctores, atención más rápida y mejores resultados de salud”, afirmó Pérez. “Muchos médicos mexicanos calificados desean servir en Texas sin tener que abandonar por completo su vida en la frontera”.
Reconocimiento bipartidista
Aunque la iniciativa original fue presentada por el representante republicano Tom Oliverson, del área de Cypress, la colaboración con Pérez subraya un inusual momento de bipartidismo en la legislatura texana.
“Agradezco profundamente al Dr. Oliverson por invitarme a ser coautor de este proyecto transformador”, expresó Pérez. “Es un ejemplo de lo que podemos lograr cuando trabajamos juntos por el bienestar del pueblo de Texas”.
La Texas Medical Board ya se encuentra trabajando en el marco regulatorio, el cual deberá estar listo antes del 1 de enero de 2026.
El doctor Alejandro Díaz, médico y defensor del acceso a la salud en comunidades desatendidas, celebró la reforma. “Esta legislación permite que médicos altamente calificados puedan integrarse más fácilmente al sistema de salud texano y responder a las crecientes demandas de nuestra población”, dijo.
Mientras tanto, comunidades como El Paso observan con esperanza la llegada de nuevos médicos que podrán ejercer sin barreras artificiales, en un estado donde cada profesional adicional representa una diferencia tangible para miles de pacientes.
Un enfoque pragmático con limitaciones
Texas se convierte así en el estado número 13 en permitir que médicos con formación internacional ejerzan sin repetir residencia, y en uno de los 12 estados que aprovechan el talento de médicos graduados no emparejados con residencias locales. Se espera que esta medida amplíe significativamente el acceso a la salud en zonas rurales y marginadas.
Sin embargo, la legislación excluye a médicos con licencias de países como Cuba, Irán, Rusia, Venezuela y Corea del Norte, incluso si residen legalmente en Estados Unidos. “Es una omisión lamentable”, señaló un experto en políticas sanitarias. “El país de origen es un pobre indicador de competencia médica o lealtad”.
¿Quiénes califican?
Bajo HB 2038, los graduados médicos internacionales (FMGs, por sus siglas en inglés) podrán acceder a una licencia provisional de dos años si cumplen con los siguientes requisitos:
- Haber ejercido entre 5 y 10 años en el extranjero.
- Tener un título de una escuela reconocida por la Educational Commission for Foreign Medical Graduates.
- Aprobar los exámenes USMLE Step 1 y Step 2.
- Ser proficientes en inglés y tener autorización para trabajar en Estados Unidos.
- Contar con una oferta de empleo en una institución de salud en Texas.
Tras completar el periodo provisional en un entorno clínico estructurado, como un hospital o clínica afiliada a programas de residencia, estos profesionales podrán optar por una licencia completa. En ese punto, podrán ejercer en cualquier área designada como zona con escasez de profesionales de salud por el gobierno federal.