La administración de Donald Trump ha puesto en marcha una estrategia para acelerar la expulsión de más de un millón de migrantes admitidos durante el gobierno de Joe Biden, expandiendo el uso de la “remoción expedita” a todo el país. Un memorándum interno del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), obtenido por The Washington Post, instruye a los oficiales a identificar a inmigrantes elegibles para una deportación rápida sin audiencia judicial.

El documento, fechado el 18 de febrero, detalla cómo ICE planea enfocarse en personas que ingresaron al país bajo libertad condicional, con una notificación para presentarse ante autoridades migratorias, o que no han solicitado asilo.

Según el memorándum, incluso aquellos que ingresaron legalmente podrían ser deportados si carecen de documentos de inmigración válidos o hicieron declaraciones falsas al entrar.

La medida podría afectar a nicaragüenses, venezolanos y otros migrantes que llegaron mediante programas de libertad condicional implementados por Biden y posteriormente eliminados por Trump. También podría impactar a quienes reservaron citas a través de una aplicación de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) para ingresar de manera controlada por la frontera.

“Esto está permitiendo que ICE vaya tras muchas personas que han estado aquí por largo tiempo”, advirtió Paul Hunker, ex asesor jurídico de ICE en Dallas, quien destacó que la “remoción expedita” históricamente se ha aplicado a migrantes recientes y no a quienes tienen raíces establecidas en el país.

El plan se enmarca en la promesa de Trump de ejecutar una deportación masiva, aunque los esfuerzos han encontrado obstáculos debido a que muchos migrantes tienen derecho a audiencias judiciales prolongadas. Con la “remoción expedita”, la administración busca sortear este problema al centrarse en personas cuya situación migratoria les impide apelar su expulsión.

Desde su creación en 1996, la “remoción expedita” se había utilizado principalmente en la frontera sur, aplicándose a quienes eran detenidos dentro de las 100 millas (161 kilómetros) de la línea limítrofe poco después de su llegada. Sin embargo, en 2019, Trump intentó expandir su uso a todo el país, una medida que fue bloqueada en tribunales. Ahora, según defensores de inmigrantes, el nuevo memorándum de ICE va aún más lejos, al dirigirse a personas que ingresaron legalmente bajo libertad condicional, incluso si llevan más de dos años en el país.

El documento también señala que inmigrantes que obtuvieron protección contra la deportación debido a riesgos de persecución o tortura podrían ser enviados a un tercer país en lugar de ser repatriados a su lugar de origen. Los abogados advierten que esta medida pone en peligro a miles de personas, ya que no garantiza su seguridad en el nuevo destino.

“Este es un esfuerzo para eludir las protecciones fundamentales del asilo, poniendo en riesgo la vida de los migrantes”, denunció Ira Kurzban, abogado de inmigración en Miami.

El memorándum también autoriza a ICE a volver a arrestar a inmigrantes previamente liberados debido a la negativa de sus países de origen a recibirlos. La administración Trump ha amenazado con sancionar a esas naciones y asegura haber logrado “avances significativos” para forzarlas a aceptar deportados.

El plan ya enfrenta desafíos legales y logísticos. Para implementar estas deportaciones masivas, ICE debe localizar a los migrantes afectados y determinar si han presentado solicitudes para regularizar su estatus. Organizaciones de derechos humanos han advertido sobre el peligro de un sistema de expulsiones aceleradas sin garantías de un debido proceso.

“Expandir la ‘remoción expedita’ al interior del país es una amenaza sin precedentes contra la estabilidad de comunidades enteras”, alertó Lee Gelernt, abogado de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), quien lidera una demanda para bloquear la medida.

A medida que la administración Trump intensifica su ofensiva contra la inmigración, el futuro de cientos de miles de personas en Estados Unidos permanece en la incertidumbre.