Entre risas, música y lágrimas, la comunidad de South-Central El Paso vivió este viernes una jornada cargada de nostalgia al conmemorar el centenario de la Escuela Primaria Zavala, un símbolo educativo que cerrará sus puertas en los próximos meses.

El evento, organizado para honrar su legado, contrastó con la tristeza de familias, maestros y ex alumnos que ven el fin de una historia que fue parte importante en sus vidas, dejando un siglo de memorias.

El festejo reunió a generaciones: desde niños actuales hasta adultos mayores de 90 años que recorrieron los mismos pasillos en su infancia. La alegría se manifestó en un colorido desfile con la banda, el mariachi y los tambores de Jefferson High School, mientras fotografías antiguas proyectaban décadas de risas y aprendizajes.

Pero entre los aplausos, la emoción quebró voces. Ernie Pelletier, consejero escolar, lloró al recordar su labor: Hice todo para que este lugar fuera feliz... verlo hoy así es abrumador”.

Jesús Mendoza, ex director, resumió el arraigo de Zavala: “Aquí se formaron familias enteras. Duele perderlo”.

El cierre, parte de la reestructuración del Distrito Escolar (EPISD), se debe a la baja matrícula y las instalaciones envejecidas. Aunque los estudiantes serán reubicados, padres como Isabel Molina lamentan: “Los niños ya estaban adaptados aquí”.

Vanesa Torres, madre de una alumna, añadió: “Romper ese vínculo con los maestros será duro”. Pese a la tristeza, quedó una chispa de esperanza. Mendoza reflexionó: “Quizás renazca una nueva Zavala”.

Mientras tanto, el personal será redistribuido, y el EPISD ofrecerá información sobre el proceso en su página web.

Zavala es una de las ocho escuelas que cerrarán en El Paso, reflejando cambios demográficos y económicos. El evento, aunque festivo, dejó claro que se despide más que un edificio.

Como expresó Pelletier: “Es el alma de esta comunidad”. Ahora, los vecinos atesoran los últimos días entre sus muros, guardando memorias que, como sus paredes, jamás se derrumbarán.