El Cabildo de El Paso aprobó el martes un memorando de entendimiento no vinculante para avanzar en la planeación de la denominada Deck Plaza, un ambicioso parque elevado de 6.5 acres (2.6 hectáreas) proyectado sobre la Interestatal 10 (I-10), en el tramo del Centro.
La decisión, adoptada con siete votos a favor y uno en contra –y en ausencia del alcalde Renard Johnson–, llegó un día después de que el Condado de El Paso aprobara un acuerdo similar por un estrecho margen de 3 a 2.
El memorando establece un marco de colaboración entre la Ciudad, el Condado y la Fundación Downtown Deck Plaza para coordinar esfuerzos de diseño, planeación y búsqueda de financiamiento privado. El documento no compromete recursos públicos de manera inmediata, pero abre la puerta a decisiones financieras futuras.
“El propósito es facultar a nuestro socio para que pueda buscar financiamiento privado y establecer reglas claras para todos los involucrados”, se explicó antes de la votación.
Nicole Reese, representante de la Fundación Downtown Deck Plaza, subrayó el trabajo de acercamiento comunitario. “Hemos salido a hablar directamente con los vecinos… podemos lograr muchísimo si trabajamos juntos”, afirmó.
El concejal Chris Canales defendió el memorando al aclarar que su propósito principal es facilitar la obtención de recursos privados y subvenciones, sin comprometer el erario local.
Sin embargo, la regidora del Distrito 7, Lily Limón, fue la única que votó en contra y se mantuvo firme en su rechazo. “Para mi comunidad, la calidad de vida es lo que ve al salir de su casa: calles, banquetas, seguridad y alumbrado. No necesitan abandonar su vecindario para encontrar un espacio verde”, declaró.
Limón también advirtió sobre el riesgo financiero: “Este memorando puede no ser vinculante hoy, pero nos ata a un sueño ingenuo… estamos enviando el mensaje de que estamos dispuestos a apostar el dinero de los contribuyentes”.
En contraste, la representante Deanna M. Rivas señaló haber recibido una carta de apoyo de la Asociación de Vecinos de Cielo Vista –ubicada en el mismo distrito de Limón–, lo que evidenció divisiones incluso dentro de una misma comunidad.
Ricardo Mora, de la Cámara de Comercio de El Paso, manifestó su respaldo al considerar que la iniciativa podría detonar desarrollo económico y posicionar a la ciudad en un contexto más amplio.
El historiador del arte Max Grossman, uno de los principales críticos del proyecto, aseguró que el costo real podría ascender a 412 millones de dólares –muy por encima de los 207 millones estimados por los promotores–, y calificó la propuesta como una “Debt Plaza” (plaza de deuda, en juego de palabras con la definición de “Deck Plaza”).
El debate en el Condado
En la Corte de Comisionados, las comisionadas Iliana Holguín y Jackie Butler votaron en contra del acuerdo. “Todavía hay muchas preguntas sin responder sobre la financiación y cuánto recaerá en los contribuyentes”, advirtió Holguín.
El juez del Condado, Ricardo Samaniego, justificó la decisión de avanzar: “Si no estás en la mesa, terminas siendo parte del menú”, declaró.
Llamó la atención el cambio de postura del comisionado David Stout, quien previamente se había manifestado en contra del plan.
Plazos y siguientes pasos
El proyecto está estrechamente ligado a las obras de ampliación de la I-10 a cargo del Departamento de Transporte de Texas, lo que hace urgente definir si la infraestructura podrá soportar la plataforma. Las autoridades locales tienen hasta octubre para asegurar parte del financiamiento inicial, estimado en más de 20 millones de dólares para la fase de “preparación futura”.
La preparación del sitio podría alcanzar decenas de millones de dólares adicionales, además de gastos anuales asociados a la operación y seguridad del paso a nivel proyectado.
Por ahora, el proyecto avanza. Pero el debate sobre su viabilidad financiera y prioridades en el gasto público está lejos de concluir.