El distrito escolar más grande de El Paso avanzó el jueves con una reestructuración masiva y una reducción de personal, después de que la Junta de Fideicomisarios del Distrito Escolar Independiente de El Paso (EPISD) votara 5-1 para declarar una emergencia financiera y adoptar un plan para recortar drásticamente la nómina del distrito.

El fideicomisario Daniel Call, quien cuestionó si la Junta contaba con suficiente información sobre las opciones presupuestarias, emitió el voto en contra.

Antes de que la Junta votara, Jacqueline Ortiz, maestra de cuarto grado en la Escuela Primaria Barron y madre de estudiantes del distrito, exhortó a la Junta a centrarse en los empleados que perderán su trabajo y en quienes regresarán a laborar en un entorno más difícil.

“Una reducción de personal puede equilibrar un presupuesto en papel, pero tiene consecuencias reales: grupos más numerosos, menor apoyo a los estudiantes, menor moral del personal, y la pérdida de experiencia afectará a los alumnos del futuro”, dijo Ortiz.

La Junta también votó 5-1 para adoptar un plan de reducción de gastos que dejaría al distrito con un déficit de 4.3 millones de dólares el próximo año, con Call emitiendo nuevamente el voto disidente.

La Junta Escolar eligió ese plan sobre una alternativa que habría implicado un déficit de 1.5 millones de dólares pero requería la eliminación de 38 plazas docentes adicionales.

El plan aprobado resultará en la pérdida de 54 puestos de maestros y 40 posiciones administrativas con contrato, una cifra menor a los más de 400 recortes de empleo previamente anunciados por el Distrito. No obstante, el superintendente Brian Lusk señaló que, sumados a las reducciones en curso, el número de empleados disminuirá entre 8 y 9 por ciento respecto a los niveles de inicio del presente ciclo escolar, lo que equivale a más de 600 plazas.

La propuesta aprobada reducirá los gastos de nómina en 40 millones de dólares respecto a los niveles de 2025-26.

El debate de la Junta sobre los problemas presupuestarios reabrió heridas de conflictos anteriores. Call revisitó el plan del Distrito del año pasado para cerrar varias escuelas primarias –que él apoyó y que la actual mayoría de la Junta ha criticado– y arremetió particularmente contra la presidenta Leah Hanany, quien encabezó el esfuerzo para reabrir la Primaria Lamar después de que había sido programada para cerrar.

“Si vamos a pedirle a cientos de empleados que potencialmente sacrifiquen su sustento, entonces cada uno de nosotros, incluidos quienes ocupan posiciones de liderazgo, debería tener el valor de mirarse al espejo y hacerse la pregunta simple: ‘¿Qué papel jugué yo en traernos hasta aquí?’”, dijo Call.

El fideicomisario Alex Cuéllar calificó de “cobarde” el ataque de Call hacia Hanany. La fideicomisaria Mindy Sutton señaló que el pantano financiero del distrito no fue causado por la reapertura de una sola escuela.

“Todos sabemos que estamos aquí por la ex directora financiera y el trabajo que hacía a puerta cerrada con otras personas”, dijo, en referencia a Martha Aguirre, quien renunció en mayo cuando salió a la luz el déficit del distrito.

El auditor interno del EPISD investiga el papel de Aguirre en los problemas presupuestarios. Aguirre no ha respondido a solicitudes de comentario de El Paso Matters.

Las acciones de la Junta son los primeros pasos en un proceso para cerrar un déficit proyectado inicialmente en más de 40 millones de dólares en el presupuesto del ciclo escolar 2026-27, que debe adoptarse antes del 30 de junio.

Las pérdidas de empleo derivadas de la declaración de emergencia recaerán principalmente sobre mujeres, quienes constituyen dos de cada tres educadores en EPISD, según datos estatales. Un análisis de El Paso Matters sobre datos de matrícula y empleo indica que las maestras han cargado con una parte desproporcionada del impacto económico de la matrícula en declive, tanto en el distrito como en todo el condado.

En la reunión del jueves por la noche, Valarie Ortega, diagnosticadora de educación especial, dijo a la Junta que le habían informado que perdería su empleo, pero que había recibido explicaciones contradictorias sobre el motivo. Una persona le dijo que era por la reducción de personal, aunque funcionarios del Distrito habían señalado que ninguna pérdida de empleo podría determinarse hasta que la Junta aprobara la declaración de emergencia financiera.

Ortega dijo que con frecuencia había planteado preocupaciones sobre prácticas del Distrito, y se preguntó si eso era la razón de su despido.

“Mi propósito no es criticar a nadie, sino seguir compartiendo mis preocupaciones, mi experiencia, y pedir transparencia, equidad y protección para los empleados que reportan preocupaciones de buena fe, y a quienes, como resultado, les ocurre esto”, dijo.

Los funcionarios del Distrito no respondieron a los señalamientos de Ortega, lo cual es la práctica habitual con los asuntos de personal planteados durante el foro público de las reuniones de la Junta.

Funcionarios del Distrito señalan que una combinación de matrícula en descenso, costos operativos crecientes, limitaciones en el financiamiento estatal, supuestos presupuestarios deficientes y controles financieros inadecuados generaron un hoyo presupuestario que amenazó la estabilidad financiera del distrito escolar más grande del Condado de El Paso.

La magnitud del problema quedó clara a mediados de mayo, cuando los líderes del Distrito revelaron que el EPISD enfrentaba un déficit proyectado de 52.8 millones de dólares para el año escolar en curso y uno de 42 millones para el ciclo 2026-27 si no se realizaban cambios significativos.

El sub superintendente David Bates informó que el déficit del año en curso ahora apunta a cerrar en 47.9 millones de dólares, una leve mejoría respecto a estimaciones anteriores. Señaló que, de no declararse la emergencia financiera, el Distrito enfrentaría un déficit de 37.3 millones para 2026-27, también ligeramente menor a las estimaciones originales.

Bates dijo a la Junta que existía una probabilidad real de que la Agencia de Educación de Texas tomara el control administrativo del EPISD si no se declaraba la emergencia financiera y no se actuaba para cerrar el déficit.

El plan presupuestario revisado elimina por completo el aporte de mil dólares a las cuentas de ahorro para la salud de los empleados, en lugar de reducirlo a 500 dólares como se había propuesto originalmente. Eso permitirá al Distrito conservar a los coordinadores de graduación, quienes son necesarios, dijo Bates.

Los empleados no recibirán aumentos salariales el próximo año bajo el plan presupuestario, que la Junta tiene programado adoptar el 16 de junio.

EPISD contrató a la firma consultora de finanzas escolares MoakCasey, con sede en Austin, para evaluar la situación del distrito. Los consultores concluyeron que el Distrito debía declarar una emergencia financiera, una designación de urgencia disponible en la ley de Texas cuando un distrito escolar enfrenta dificultades financieras extraordinarias. La designación otorga a Lusk autoridad para eliminar posiciones y cancelar contratos que de otro modo gozarían de mayores protecciones.

Lusk –designado superintendente en diciembre– dijo a los fideicomisarios que el reto del Distrito es de larga data y carácter sistémico, y que el EPISD debe reformar sus prácticas financieras e implementar controles más rigurosos para garantizar la estabilidad a largo plazo. El Distrito ha iniciado auditorías internas y externas y ha comenzado a revisar sus procedimientos financieros como parte de un esfuerzo de recuperación más amplio orientado a restablecer la confianza en las finanzas.

Las soluciones a la crisis financiera inmediata se enfocaron en reducciones de personal porque la nómina representa casi el 90 por ciento del gasto del EPISD.

El 28 de mayo, los fideicomisarios recibieron una propuesta para reducir la plantilla en más de 400 posiciones. Lusk recomendó eliminar aproximadamente 250 puestos en planteles y 160 en la oficina central mediante una combinación de despidos, jubilaciones, renuncias, plazas vacantes y oportunidades de reasignación. Funcionarios del Distrito dijeron que las reducciones podrían generar un ahorro de aproximadamente 28 millones de dólares el próximo ciclo escolar.

Impacto económico

más amplio

Además de interrumpir trayectorias laborales y generar incertidumbre económica y ansiedad en los empleados afectados, las reducciones de personal que son el núcleo del plan de emergencia tendrán repercusiones en la economía general de El Paso.

Sumadas a las 410 eliminaciones de puestos contempladas en el plan de emergencia, el Distrito también ha suprimido otras plazas vacantes. Lusk ha señalado que el número de empleos en EPISD podría descender hasta un 10 por ciento en el próximo ciclo escolar, lo que representaría más de 700 posiciones en total.

Quienes perderán su empleo serán principalmente mujeres, dado que algo más de dos tercios de los educadores del EPISD son mujeres, según datos de la Agencia de Educación de Texas. Las maestras han cargado con una parte desproporcionada del impacto económico del descenso en la matrícula en el Condado de El Paso y en EPISD, según un análisis de El Paso Matters con datos de la misma agencia.

Entre los ciclos escolares 2019-20 y 2024-25, el número de estudiantes inscritos disminuyó casi un 6 por ciento en todo el condado y un 13 por ciento en EPISD. En ese mismo período, el número de empleados escolares cayó un 5 por ciento en el condado y un 8 por ciento en EPISD.

Sin embargo, el número de empleos ocupados por maestras se desplomó un 9 por ciento en el condado y un 15 por ciento en el EPISD, casi el doble de la tasa de pérdida general de empleos en las escuelas. Aunque las maestras representaban el 34 por ciento de todos los empleados de EPISD en 2019-20, su reducción de 400 puestos representó el 66 por ciento del total de recortes de empleo en el Distrito para 2024-25. Los maestros varones constituían el 15 por ciento de todos los empleados de EPISD en 2019-20 y representaron el 17 por ciento de los empleos perdidos cinco años después.

La administración central de EPISD creció un 5 por ciento en ese período, mientras la matrícula se desplomó un 13 por ciento, según el análisis de El Paso Matters con datos de la TEA. El Distrito redujo su administración a nivel de planteles en un 17 por ciento durante el mismo lapso.

En todo el condado, el número de administradores de oficina central cayó menos del 1 por ciento mientras la matrícula total descendía un 6 por ciento. Los sistemas escolares del condado incrementaron sus puestos de administración en planteles un 17 por ciento en ese quinquenio, incluso cuando los empleos docentes cayeron un 8 por ciento en conjunto. La mayor parte de ese crecimiento en administradores de plantel ocurrió en los distritos de Socorro e Ysleta, que sumaron más de 130 de esas posiciones en cinco años mientras su matrícula combinada caía en 7 mil 300 estudiantes y eliminaban un total de mil 650 puestos docentes.

El descenso en la matrícula estudiantil –el principal factor detrás de la necesidad de reducir empleos en el EPISD– se registra en todos los demás distritos escolares y varios sistemas de escuelas charter del Condado de El Paso. En el ciclo 2025-26, la matrícula en distritos tradicionales y escuelas charter de El Paso cayó casi 4 mil 500 estudiantes, o un 2.7 por ciento, respecto al año anterior –la caída más pronunciada en cualquier año fuera del año de la pandemia de Covid-19 en 2020-21.

Dado que el descenso en el número de nacimientos entre los residentes de El Paso se ha acelerado en años recientes, la caída en la matrícula también podría intensificarse en los próximos años. Eso reducirá aún más el número de empleos docentes en distritos escolares y escuelas charter de El Paso –alrededor de 10 mil 500 en 2024-25, el año más reciente disponible– en los años venideros.

La pérdida de empleos docentes está erosionando lo que ha sido una de las principales trayectorias profesionales para las mujeres de El Paso con educación universitaria. Aproximadamente una de cada diez mujeres del Condado de El Paso con licenciatura o nivel educativo superior trabajaba como maestra de escuela en 2024, según un análisis de El Paso Matters con datos de la TEA y la Oficina del Censo de Estados Unidos. Los empleos docentes pagan un promedio de poco más de 63 mil dólares anuales en El Paso.

No está claro cómo podrá la economía de El Paso reemplazar las oportunidades económicas perdidas –principalmente por mujeres– ante la disminución en la disponibilidad de empleos docentes en los próximos años. Lusk animó a las personas a seguir buscando una carrera en la docencia, a pesar de los retos actuales.

“Les diría que sigan persiguiendo su carrera, su vocación, porque en última instancia este no es el lugar donde queremos estar ahora como distrito escolar, y tenemos esperanza en el futuro. Creemos que podemos recuperarnos de esto, y habrá necesidad de maestros, así que sigan sus sueños”, dijo en una entrevista la semana pasada con El Paso Matters.