Aunque la alerta por fuertes vientos registrados, desde la madrugada de este viernes, en la región Paso del Norte fue retirada, las autoridades mantienen el llamado a la comunidad a evitar salir de casa a menos que sea necesario y extremar precauciones, debido a que continuarán los vientos y al riesgo que representan los árboles y estructuras dañados durante el temporal.

El pronóstico difundido por las autoridades metereólogicas tras el paso del frente señala que los vientos podrían mantenerse entre 20 y 30 millas por hora —de 32 a 48 kilómetros por hora—, acompañados de un descenso de temperatura. La disminución en su intensidad no elimina el peligro en los sectores afectados.

Durante la noche del jueves y la madrugada del viernes, ráfagas que superaron las 50 millas por hora, equivalentes a unos 80 kilómetros por hora, dejaron árboles derribados, daños en viviendas y automóviles, interrupciones eléctricas y problemas de circulación en distintos puntos de la región fronteriza.

Para algunas familias, los estruendos interrumpieron el descanso y dieron paso a horas de angustia al descubrir troncos y ramas sobre sus propiedades.

“Fue algo terrible porque, imagínese, a las tres o cuatro de la mañana… Usted ya miró la magnitud, el grosor de los árboles, de los troncos, caer encima de los carros, de la tráila. Fue algo horroroso”, relató una residente del oeste de El Paso.

Otra vecina aseguró que no había vivido una situación similar durante los cinco años que lleva en su domicilio. “Se escuchó como un temblor al caer los árboles. Nos despertamos despavoridas, la niña y yo. Vine, me asomé y miré que estaba todo el patio de la casa con todo eso encima. Fue terrible, verdaderamente”, expresó la señora Susana, habitante del área de Country Club, lugar donde decenas de árboles fueron arrancados desde sus raíces por el viento.

Entre los sectores afectados se encuentran zonas del oeste de El Paso y las inmediaciones de Country Club Road, el poblado de Vinton y Canutillo, entre otras localidades. En distintos domicilios, los árboles derribaron bardas, dañaron techos y bloquearon entradas.

En una vivienda, la caída de un árbol afectó dos vehículos e impidió que sus ocupantes pudieran salir a trabajar. “Afortunadamente no nos lastimó, no cayó arriba de la casa, pero no podemos ir a trabajar. Estamos atrapados”, manifestó Salvador Robles, una de las personas afectadas.

Otros residentes describieron el ruido que los despertó antes de conocer la magnitud de los daños. “Se escuchó algo fuerte, como ‘pum’… Sí fue una sorpresa que no esperábamos esta mañana”, comentó Susana Escobar, vecina del sector.

Por su parte Michael Romero, residente del oeste de la ciudad, encontró un enorme árbol desplomado en su patio trasero. La caída también dañó un muro de piedra y el techo de una propiedad contigua. “Probablemente me costará cerca de 20 mil dólares con el seguro”, declaró el afectado.

Las labores de retiro comenzaron desde temprano. Un empleado de la ciudad dedicado a remover árboles explicó que recibió los primeros llamados antes de las seis de la mañana y que los trabajos requieren revisar cuidadosamente las ramas y los puntos de apoyo para evitar daños adicionales.

Los efectos del viento también alcanzaron la infraestructura eléctrica. De acuerdo con el registro citado del mapa de interrupciones de El Paso Electric, cerca de 16 mil clientes en El Paso y Nuevo México estaban sin servicio alrededor de las 10:05 de la noche del jueves. Esa cifra corresponde a ese momento del temporal. “Los equipos están trabajando para restablecer el servicio eléctrico lo más rápido y seguro posible”, informó la compañía.

En Anthony, Nuevo México, también se reportó la caída de árboles que derribaron un poste de electricidad. El Departamento de Bomberos de El Paso informó que atendió seis llamados relacionados con las condiciones meteorológicas durante el jueves: tres por árboles caídos, dos vinculados con electricidad o servicios públicos y uno por una situación de tráfico peligroso. En los percances descritos no se reportaron personas lesionadas.

Mientras continúan las labores de limpieza, las autoridades recomiendan evitar estacionarse o permanecer debajo de árboles, mantenerse alejados de cables caídos y limitar los desplazamientos. El retiro de la alerta, insistieron, debe acompañarse de precaución ante los vientos que persisten y los daños que dejó el temporal.