Después de años de restricciones, congestionamientos y dificultades para llegar a viviendas y negocios, residentes y comerciantes del Este de El Paso celebraron este jueves la conclusión de la primera fase de ampliación de Pellicano Drive, una vialidad cuya reconstrucción quedó atrapada entre la bancarrota del contratista original y un prolongado proceso legal.

El corte de listón reunió a autoridades del Condado, representantes de la Autoridad Regional de Movilidad Camino Real (CRRMA), trabajadores de HAWK Construction y vecinos del sector. La ceremonia marcó la recuperación de la circulación de seis carriles en el tramo intervenido, aunque aún quedan obras pendientes para completar el proyecto integral.

Para quienes viven o tienen un negocio en la zona, la apertura pone fin a una etapa de recorridos complicados, accesos restringidos e incertidumbre sobre cuándo terminarían los trabajos.

La comisionada del Precinto 3, Iliana Holguín, recordó que la obra debía concluir originalmente en julio de 2022. Sin embargo, el incumplimiento del contratista y su posterior declaración de bancarrota obligaron a detener la construcción y a esperar definiciones judiciales antes de negociar su continuidad.

“Agradezco a nuestros socios por su ingenio y determinación para mantener este proyecto en marcha a pesar de los desafíos derivados de la declaración de bancarrota del contratista original, y a los residentes que han esperado con tanta paciencia estas mejoras”, expresó Holguín al término del evento.

Explicó que la fase 1 se centró en las mejoras esenciales que podían completarse con los fondos restantes de la subvención original, y se priorizaron la funcionalidad, la seguridad y el acceso público tras un extenso período de construcción. Con esas obras, los conductores ya pueden usar Pellicano Drive de forma segura mientras el Condado se prepara para la fase 2, que completará los elementos restantes de la vía.

“Nuestra prioridad siempre ha sido brindar las mejoras que esta comunidad merece, y continuaremos trabajando diligentemente para completar el proyecto en su totalidad”, dijo la comisionada.

El juez del Condado, Ricardo Samaniego, explicó en entrevista que reactivar la construcción exigió adelantar recursos para pagar al nuevo contratista y a los profesionales involucrados mientras continuaba el proceso de la bancarrota.

Reconoció que la decisión implicó asumir un riesgo financiero, pero sostuvo que permitió evitar aproximadamente otro año de espera, pues mantener la obra inconclusa prolongaba los problemas de seguridad y las afectaciones a residentes y comercios. Destacó la colaboración de la Corte de Comisionados, la administración del Condado y la nueva constructora para superar los obstáculos.

Cómo se pagó la primera fase

Holguín detalló que el proyecto contaba originalmente con alrededor de 20 millones de dólares en fondos federales. “Cuando se suspendieron los trabajos, aproximadamente 10 millones permanecían disponibles, pero el incremento de los costos hizo insuficiente esa cantidad para concluir toda la intervención”, dijo.

Por ello se optó por dividir la obra en dos fases y concentrar los recursos en el tramo prioritario por la presencia de viviendas, comercios y escuelas. A los fondos restantes se sumaron 6 millones de dólares del Condado, para un total de unos 16 millones destinados a esta primera etapa, según la comisionada.

La primera fase incluyó reconstrucción del pavimento, mejoras de drenaje, señalización y adecuaciones para recuperar la funcionalidad y la seguridad de la carretera.

El proyecto integral abarca unas 3 millas (4.8 kilómetros) entre Loop 375 y Darrington Road, con seis carriles divididos, camellones elevados y espacios para bicicletas. La inauguración de este jueves corresponde sólo a una parte de esa intervención.

Jorge Ojeda, presidente de HAWK Construction, señaló que esta fase contempló la pavimentación y habilitación de tres carriles, además de señalización en el área de Mission Ridge y conexiones con escuelas y negocios dentro de los límites de la obra.

Dijo que la infraestructura incluida en el alcance contratado quedó terminada al 100 por ciento, y lo atribuyó a la coordinación entre agencias, ingenieros, administradores y personal de construcción. Reconoció en especial a los trabajadores que laboraron bajo frío, calor y viento, y subrayó que la reapertura fue producto del esfuerzo colectivo.

La empresa estaría dispuesta a participar en la siguiente fase, manifestó, aunque aclaró que esa decisión corresponde al Condado y que aún no se conocen los términos de los trabajos pendientes.

La comisionada del Precinto 1, Jackie Butler, destacó que la reapertura alivia a una zona que ha sumado viviendas, comercios y escuelas en los últimos años.

En entrevista, señaló que las necesidades de movilidad actuales son distintas a las de hace una o dos décadas, por lo que será necesario mantener la planeación de infraestructura y definir las siguientes acciones hacia el sector de Horizon City. Reconoció el trabajo de las autoridades y de la constructora para reanudar las labores en 2025, después de los procedimientos legales que mantuvieron detenido el proyecto.

La segunda fase, sin fecha

La fase 2 sigue sujeta a negociaciones con la compañía de fianzas del contratista original. De acuerdo con Holguín, aún no existe un monto definitivo ni una fecha confirmada para comenzar. “Si bien aún se están resolviendo las responsabilidades de financiamiento con la compañía de seguros, esperamos llegar a un acuerdo que nos permita finalizar el proyecto en estas dos fases”, indicó la comisionada.

Representantes de la Cámara de Comercio también asistieron a la ceremonia y felicitaron a las autoridades y a los equipos de construcción. Como reconocimiento al avance, anunciaron que la Estrella de la Montaña sería encendida en honor a la conclusión de la primera fase.

El Condado informó que dará a conocer los cronogramas y los siguientes pasos cuando se definan los acuerdos pendientes.

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