








Chihuahua, Chih.- A Guadalupe le robaron su camioneta la madrugada del pasado domingo del exterior de su casa en la colonia Revolución. Horas más tarde, mediante llamada telefónica de un número desconocido, la buscaron para extorsionarla, ofreciéndole el regreso de la unidad a cambio de un pago de siete mil pesos.
Sus vecinos, para ayudarla, denunciaron en redes sociales el hurto del vehículo, con un teléfono de contacto para recibir información. De ahí, supone la víctima, tomaron la información personal para buscarla, pero le dio miedo y bloqueó el número.
Otros casos similares han sido denunciados ante la Fiscalía General del Estado, que investiga la operación de una banda de ladrones de vehículos, que luego buscan extorsionar o engañar a sus víctimas con la posible entrega de las unidades hurtadas.
La víctima de la colonia Revolución, cuyos datos son mantenidos bajo reserva, narra que su vehículo, una Blazer de color gris con los vidrios polarizados, modelo 1997, la había comprado a su hermano meses atrás por 30 mil pesos.
Como es madre soltera, había adquirido el vehículo para movilizarse junto con sus hijos y en todo el tiempo que la había estacionado en el exterior de su casa, nunca había tenido problemas, el domingo 30 de junio cuando, al salir de su domicilio alrededor de las 11 de la mañana, se dio cuenta de que no estaba la camioneta.
Supone que fue robada durante la madrugada de ese día y no escuchó ruido alguno, tal vez porque tenía el aire de la casa encendido y eso impide oír lo que ocurre en el exterior.
Al percatarse del robo, dio aviso al 911 para presentar la denuncia, y durante el día acudió con un vecina porque en un poste parecía haber una cámara de vigilancia, pero resultó que no era tal.
Al comentar lo que había pasado, la vecina le pidió los datos para, a su vez, publicar en grupos de Facebook lo sucedido y pedir ayuda a la comunidad, lo que, por la noche de ese domingo, pensó que había dado resultado, pues la encargada de la publicación recibió una llamada de un número desconocido, donde le avisaban que tenían información del vehículo.
La vecina compartió los datos de contacto de la víctima pensando que le habrían de ayudar, pero la persona que llamó a Guadalupe le ofreció entregarle su camioneta, a cambio de un pago de siete mil pesos. La afectada tuvo miedo, cortó la comunicación y bloqueó el número.
La denuncia de la víctima, quedó asentada con el Número Único de Caso 19-2024-0014470, de la Unidad Especializada de Robo de Vehículos de la Fiscalía Zona Centro.
Otro caso con el mismo modo de operar
El mismo domingo pasado, horas más tarde, otra víctima, un joven de 23 años de edad, llegó a las 6:40 de la mañana a su trabajo en la gasolinera “La promesa de Dios”, ubicada en la carretera Chihuahua a Juárez, poco antes de la entrada a la colonia Riberas de Sacramento.
Según consta en la denuncia asentada con el Número Único de Caso 19-2024-0014482, de la Unidad Especializada de Robo de Vehículos de la Fiscalía, la víctima estacionó su vehículo en la parte trasera del establecimiento durante todo su turno laboral.
Al salir, alrededor de las tres de la tarde, se dio cuenta que unidad, un Honda Accord de color dorado, modelo 1997, ya no estaba estacionado en el lugar donde lo había dejado, por lo que dio aviso a las autoridades y acudió a formalizar la querella.
La hermana del afectado también recurrió a las redes sociales para pedir ayuda a la comunidad a localizar el vehículo de su familiar, de donde posiblemente también tomaron sus datos los presuntos delincuentes dedicados tanto al hurto de automotores como a la extorsión.
Ella, cuyos datos también se mantienen bajo reserva, narra que por la tarde del domingo la buscaron para ofrecerle la devolución del carro de su hermano, también por un pago de siete mil pesos. Contrario a la víctima de la Blazer, ella continuó con la llamada que parecía del perfil de una mujer, pero quien la buscó fue un hombre, de una lada extranjera.
Recuerda que el sujeto del otro lado de la línea, que la contactó mediante llamada de audio de WhatsApp, le dijo que no era un ratero de autos, pero que su vehículo le había “caído” a él y al darse cuenta de que era robado, se lo pretendía regresar, a cambio de ese pago en apariencia menor.
Las condiciones que le indicó para regresárselo eran que, junto con su hermano, se mantuvieran en una llamada múltiple todo el tiempo, sin colgar, y que se vieran en un lugar público. Acordaron que sería en la misma gasolinera donde laboraba su hermano.
Además, le pidió no llevar nada de valor salvo los siete mil pesos y que no los entregaría hasta que viera e inspeccionara su vehículo.
La mujer, con sospechas y temor, acudió sin colgar la llamada a casa de su madre, donde estaban otros familiares, quienes le aconsejaron no ir a ese encuentro ante la posibilidad de que fuera otro delito, por lo que terminó de colgar la llamada y bloquear el contacto.
Los videos y los dos vehículos robados
La víctima de este segundo robo con el mismo modo de operar acudió, al día siguiente del hurto, a buscar ayuda con el personal de los negocios alrededor de la gasolinera que cuentan con cámaras de seguridad, para ver si habían captado el delito.
En un video, cuya hora es inexacta debido al sistema con que fue grabado, aparece la llegada de una camioneta Blazer de color gris, que podría ser la robada en la colonia Revolución horas antes de ese mismo día, a los alrededores de la gasolinera.
En el material videograbado aparece un sujeto que se baja de la camioneta e inspecciona el Honda Accord para ver si está abierto; luego, el sujeto da una vuelta por la gasolinera caminando, donde también es captado por otra cámara.
El sospechoso aparece con una camiseta o jersey de color oscuro, shorts, huaraches y un gorro. En las imágenes parece cubrirse con la mano izquierda el sol de la cara y llevar un celular en la mano derecha.
Tras dar la vuelta completa, regresa a donde estaba estacionado el Accord, se sube y luego de unos segundos lo enciende y se lo lleva, mientras que la camioneta presumiblemente robada en la que llegó, la deja abandonada atrás de la gasolinera. Se desconoce si el automotor fue retirado después del lugar o por quién.
Por el tipo de operación en ambos casos, de hurtar los vehículos y luego intentar extorsionar a las víctimas ofreciéndoles la devolución a cambio de dinero, han surgido las investigaciones que apuntan a una banda implicada en ambos casos y a un nuevo modo delictivo.