Recién se habían cumplido 43 años de vida de la presa Francisco I. Madero cuando se visualizó la edificación de una segunda presa de aguas, la cual se construiría arriba de la primera. Dicha presa tenía como objetivo retener el agua, producto de los escurrimientos de las lluvias que llegaban a este cuerpo.

La mañana del 27 de junio de 1992 en las inmediaciones de la comunidad del Kilómetro 99, municipio de Rosales, acudió el presidente de la república Carlos Salinas de Gortari acompañado de Fernando Baeza Meléndez, gobernador en turno, para el arranque y diseño de la ruta que permitiría la llegada al punto donde se construiría Villalba.

En esta concentración se contó con la presencia de productores del distrito 05; autoridades de los diversos niveles de gobierno, quienes se emocionaron por tal acontecimiento durante lo que era la segunda visita presidencial de Salinas de Gortari a los municipios de la región centro sur.

Sin duda este proyecto de gran envergadura motivó la esperanza de los productores agrícolas por el compromiso adquirido por el Gobierno Federal.

Después de dos años de estudios de diversos tipos, se informó que no era viable la construcción de la presa ya que se encontraron fallas geológicas y el resolver esta problemática requeriría de una inversión de 3 mil millones de pesos, que a la postre se hubieran requerido alrededor de 8 mil millones para tapar todas las fallas geológicas lo que volvió incosteable el proyecto de acurdo a lo informado en su oportunidad por quienes coordinaban dicho plan.

Tras lo revelado en el año de 1994, técnicos de la Comisión Nacional del Agua le informaron al gobernador del Estado, Francisco Barrio Terrazas, de la suspensión de la Villalba por los motivos arriba señalados.

Mientras que más tarde en 1995 comenzaría una de las sequias más prologadas que hizo que la presa Vírgenes reflejara casi un vacío, de tal suertes que alumnos de la Facultad de Ciencias Agrícola a cargo el catedrático Sostenes Delgado tuvieron la experiencia de caminar sobre el vaso casi vació de esta presa, lo cual les sorprendió sobre manera a este grupo de estudiantes de esa época, comenta Rogelio Ortiz Alvarado, actual gerente de la SRL Conchos, quien esos años estudiaba para ingeniero Agrónomo.

Esto nos hace recordar que 31 años se vivía algo parecido a lo que hoy se vive en el Distrito 005, lo que provocó una serie de proyectos que se han realizado en este cuerpo de agua en el municipio de Rosales.