Chihuahua.- Mientras que hasta el pasado 15 de noviembre Chihuahua continuaba como el único estado de la república con el cien por ciento del territorio en algún grado de sequía, la estadística sobre presas muestra que aquí están las de mayores reducciones de la región en los niveles de almacenaje.

De acuerdo con datos del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP) del gobierno federal, la Abraham González, en el municipio de Guerrero, se encontraba hasta el 30 de octubre pasado a un 23 por ciento de su capacidad, cuando el promedio de los últimos años había sido de 59 por ciento, caída de 36 puntos que es la mayor en la zona noreste.

También en la presa Las Lajas, ubicada en Buenaventura, el promedio había sido de 41 por ciento, pero en la fecha del comparativo se encontraba en seis por ciento, con una diferencia de 35 puntos; mientras que la Francisco I. Madero, en Rosales, bajó de 44 a 12 por ciento.

La región noreste en la medición del SIAP abarca también Coahuila, Durango, Nuevo León, Tamaulipas y Zacatecas.

“Las presas con mayor porcentaje de almacenamiento en esta decena son: Marte Rodolfo Gómez, en Tamaulipas, en la región noreste; Cajón de Peña, en Jalisco, y Tepúxtepec, en Michoacán, ambas de la región centro occidente, que se encuentran por arriba del 100 por ciento, mientras que la presa Las Lajas, en Chihuahua, de la región noreste, sigue presentando el porcentaje más bajo de almacenamiento, con menos del 10 por ciento”, dice el reporte del SIAP -dependiente de la Secretaría de Agricultura- sobre los reservorios de uso agrícola.

La Boquilla, en San Francisco de Conchos, asimismo, se encontraba en la fecha del comparativo a un 16 por ciento, mientras que el promedio del quinquenio anterior había sido de un 41 por ciento, o 25 puntos mejor que la situación actual.

Prevén cancelar ciclo 2025

De acuerdo con Jorge Robles, presidente de la asociación Defensa Nacional del Agua y agricultor del Distrito de Riego 005, ubicado en la zona de La Boquilla y el más grande del estado, el bajo almacenamiento de este depósito tiene en riesgo el ciclo agrícola de 2025 y, de cancelarse, sería el primero sin cosecha en 30 años.

“Está muy crítica (la situación), porque prácticamente no va haber ciclo”, dijo Robles, cuya organización surgió en 2020, luego del conflicto por el agua de La Boquilla.

“Los agricultores decimos que la esperanza es lo último que muere, pero, en caso extraordinario, que lloviera en febrero, como en 1991, cuando llovió en febrero y en todo septiembre y octubre del 90 habíamos tenido muy buenas lluvias y muchos escurrimientos, se llenaron las presas, pero porque los niveles estaban muy arriba. Ahorita no es el caso, están muy vacías”, agregó.

El agricultor mencionó también haber considerado la posibilidad de descartar la próxima siembra desde julio pasado, mes que en otros años, a diferencia de este 2024, había registrado lluvias.

“Este año no llovió y dijimos ‘bueno, pues vamos a esperarnos a agosto’, y agosto pasó y no, ‘pues veamos para septiembre’ (…) y en septiembre no llovió y teníamos la esperanza de que en octubre y pues tampoco, y hasta la fecha”, dijo.

“Y ahorita pues ya mucha gente estamos dando por hecho de que no va a haber ciclo, porque es muy remoto que nos venga a llover; tendría que llover muchísimo para que pudiera haber escurrimientos”, agregó Robles, que consideró de “catastrófica” la eventual cancelación del ciclo en ese distrito de 80 mil hectáreas de riego.

Sobre la sequía, el monitor de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) agrega que los 67 municipios del estado presentan algún grado de escasez, con un 40 por ciento del territorio –o 24 localidades- en grado “extremo” y otro 16 por ciento -26 demarcaciones- en nivel “excepcional”.

Sólo Sinaloa se acerca a Chihuahua por el grado casi total de sequía, con un 94 por ciento de sus municipios en esta condición.