En su artículo 4º el Tratado de Agua entre México y Estados Unidos de 1944 contempla escenarios por los que alguno de ambos países no tendría la posibilidad de cumplir con este compromiso. Uno de ellos es el caso de extrema sequía en el que, de no poder cumplir con el compromiso quinquenal, el agua faltante deberá reponerse en el quinquenio siguiente, adicional a lo que ya corresponde al siguiente periodo.
Al encontrarse las principales presas del estado como la Boquilla y las Vírgenes, por debajo del 15 por ciento de su capacidad y a un año de concluir el presente quinquenio, en octubre de 2025. A esta situación le añaden que, según información del monitor de sequía de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), durante este 2024 los 67 municipios del territorio estatal presentaron algún grado de sequía, mientras que 29 de ellos presentan sequía extrema y 3 sequía severa.
Por esta razón Chihuahua está en las condiciones planteadas en el tratado, siendo una realidad que “no hay agua”, como lo han planteado diversos actores relacionados al tema como lo es el director de la Junta Central de Agua y Saneamiento (JCAS), Mario Mata, quien ha señalado en reiteradas ocasiones que la entidad no podrá pagar el agua del tratado, porque no hay agua, por lo que esperan apliquen lo señalado en el citado artículo que señala:
“En casos de extraordinaria sequía o de serio accidente en los sistemas hidráulicos de los afluentes mexicanos aforados que hagan difícil para México dejar escurrir los 431.721,000 metros cúbicos (350,000 acres pies) anuales que se asignan a los Estados Unidos como aportación mínima de los citados afluentes mexicanos, en el inciso c) del párrafo B de este artículo, los faltantes que existieren al final del ciclo aludido de cinco años se repondrán en el ciclo siguiente con agua procedente de los mismos tributarios”.
Actualmente México está obligado a pagar 1.75 millones de acres-pie de agua a Estados Unidos a través del Río Grande durante el ciclo de cinco años. Sin embargo según lo señalaron congresistas estadounidenses durante el mes de julio, nuestro país no ha entregado 400,000 acres-pie de agua, lo que equivale apenas a un año de agua adeudada, según la Sección Estadounidense de la Comisión Internacional de Límites y Aguas, que supervisa el Río Grande.
Por su parte el director general de la JCAS, Mario Mata, expresó durante rueda de prensa, que Chihuahua estaría abogando a pagar el remanente para el próximo ciclo quinquenal.
“Vamos a llegar con un atraso, el año que entra tendremos casi la mitad de lo que debe entregarse en un ciclo. Ahí va a entrar el tratado mismo en su apartado donde dice que se tienen cinco años más en caso de una sequía excepcional o un grave accidente hidrológico. Claro que vamos a pedir que se aplique para cambiar el porcentaje de entrega, ya no sería el 33 por ciento para Estados Unidos y 66 para el bajo Bravo. Habría que buscar cuál es el porcentaje adecuado y esperamos que nos llueva mucho para el 2030”, apuntó el funcionario.