Chihuahua.- La presencia de las autoridades de los tres niveles de gobierno, se nota como nunca en Baborigame, población a 115 kilómetros de la cabecera municipal de Guadalajara y Calvo, en la profundidad de la Sierra Tarahumara, y esto de población indígena Tepehuana.
Policía Estatal, Guardia Nacional y patrullaje de la Sedena, resguardan el poblado y sus perímetros para garantizar la seguridad de la Presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, de la gobernadora María Eugenia Campos y de los diputados federales, estatales y funcionarios de diferentes dependencias cuya presencia ahora sí se nota en el poblado.
En las calles coinciden brigadistas de Medi Chihuahua y del IMSS Bienestar, así como trabajadores identificados del municipio de Guadalupe y Calvo. Baborigame, conocido de manera habitual como "Baborigoma" por la gran producción de goma de amapola en antaño
"Ya no es negocio ese jale, ya no la compran y la gente pues ya no siembra", antes alrededor sí, se mantenía todo lleno pero ya tiene rato que no, oiga", narra con cierta timidez un hombre de alrededor de 30 años, y luego, un grupo de mujeres coincidió que el pueblo lleva tranquilo alrededor de cinco años.
Otro hombre que se identificó solo como Pedro, dijo que no es común ver tanta seguridad y autoridad en las calles. "Yo creo es nomás para taparle el ojo al macho, que hasta van a vacunar a los chavalitos, dijeron, pero aquí casi nunca viene nadie, estamos muy olvidados a la mano de Dios", señaló.
El ambiente en Baborigame es de fiesta, quedaron atrás los años de bonanza por la derrama económica de siembras ilegales y ahora, la gente depende mucho de la agricultura de temporal, aunque la sequía no perdona a nadie, aunque como dijo Elvira, pobladora tepehuana, aquí nadie pierde la esperanza.
César Lozano T / [email protected]