La gobernadora del Estado, María Eugenia Campos Galván, indicó que trabajará de manera estrecha y coordinada con la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, para atender el tema del adeudo de agua con Estados Unidos, pero reafirmó que privilegiará los derechos e intereses de los chihuahuenses.
En entrevista, la mandataria estatal destacó que mantiene comunicación constante con la titular de Gobernación, con quien sostuvo una llamada este viernes para avanzar en la búsqueda de soluciones conjuntas en torno al compromiso internacional de entrega de agua a través del Tratado de 1944, que obliga a México a aportar cada cinco años un volumen determinado de agua al país vecino mediante el río Bravo.
Campos Galván subrayó que, hasta el momento, no existe ningún acuerdo entre su gobierno, la Presidencia de la República o el Gobierno de Estados Unidos, ni sobre el agua ni sobre otros temas como el maíz. “Es un compromiso que tengo con los chihuahuenses de cuidar el agua de Chihuahua, que nos pertenece a los chihuahuenses”, señaló al insistir en que defenderá el uso y destino del recurso como un derecho legítimo de la población.
El conflicto por el agua ha agudizado en los últimos meses, luego de que autoridades federales reconocieran un rezago en el cumplimiento del tratado internacional derivado de la falta de aportaciones del sistema del río Conchos, que representa la principal cuenca de Chihuahua. Las sequías prolongadas, la escasez en los escurrimientos y los bajos niveles de las presas han limitado la posibilidad de destinar volúmenes para el pago sin afectar el abasto para consumo humano y agrícola.
Estados Unidos ha advertido sobre el posible incumplimiento del ciclo actual del tratado y ha pedido a México definir un plan de entrega antes del cierre del periodo quinquenal. En abril, medios estadounidenses señalaron que el Gobierno de Texas presionó a la administración federal por las afectaciones a productores agrícolas, lo que reactivó la tensión diplomática entre ambos países.
Ante ese escenario, la gobernadora Campos Galván ha reiterado que Chihuahua no cederá en la defensa del recurso, y que cualquier decisión deberá tomarse con base en un diálogo institucional, pero sin poner en riesgo el abastecimiento local. “Seguiremos colaborando con el Gobierno Federal, pero siempre privilegiando los intereses y derechos de Chihuahua”, dijo.
De acuerdo con datos de la Comisión Nacional del Agua, el almacenamiento conjunto de las presas La Boquilla, Francisco I. Madero y Luis L. León están por debajo del 50 por ciento, una cifra que refleja la gravedad del déficit hídrico en la región. Sectores agrícolas de Delicias y Camargo han manifestado su preocupación por una eventual extracción de agua para cumplir con los compromisos internacionales, mientras que organizaciones civiles y autoridades locales han insistido en que requieren una revisión del tratado ante las condiciones de sequía extrema que enfrenta el norte del país.
Campos Galván sostuvo que su gobierno mantendrá la coordinación con la Secretaría de Gobernación, pero reiteró que cualquier decisión debe salvaguardar el bienestar de las familias chihuahuenses. “Cuando se platique pueden generarse acuerdos, pero hasta ahorita no ha habido ningún acuerdo, ni sobre el agua ni sobre el maíz”, expresó antes de concluir el encuentro con los medios.
La mandataria afirmó que la defensa del agua no solo es una obligación jurídica, sino un compromiso moral con el estado. Aseguró que su administración mantendrá una postura firme ante las presiones externas y que continuará exigiendo respeto al derecho de los chihuahuenses sobre el uso y destino de su propio recurso hídrico.