El tráfico vehicular que se generará por las próximas obras de infraestructura en la ciudad no sólo podría representar mayores tiempos de traslado para los automovilistas, sino también convertirse en un factor de estrés, frustración e incluso de conflictos entre los conductores, advirtió el psicólogo Erick Vietnam Ibáñez Martínez.

Ante el inicio de estos diversos trabajos viales durante el mes de noviembre, el especialista explicó que las afectaciones a la circulación pueden provocar malestar emocional tanto en quienes permanecen atrapados en el tráfico como en quienes anticipan las complicaciones antes de salir de casa.

Y dijo que hay personas que incluso pueden reconsiderar acudir a determinados lugares debido a las dificultades para trasladarse, mientras que otras pueden experimentar enojo al encontrarse con congestionamientos inesperados durante su recorrido.

“Hay personas que podrían pensar dos veces en ir a algún lugar por justamente el tráfico que puede haber”, comentó.

Ibáñez Martínez advirtió que la frustración acumulada durante los traslados puede derivar en reacciones impulsivas, como discusiones entre automovilistas e incluso episodios de violencia.

Explicó que el tráfico y las circunstancias del entorno pueden provocar que algunas personas reaccionen de manera explosiva, por lo que consideró importante trabajar en la gestión emocional y en la manera de afrontar los cambios en la movilidad.

Ante este escenario, el psicólogo recomendó a los juarenses modificar sus hábitos de traslado para reducir las situaciones de estrés.

Como ejemplo, explicó que si una persona normalmente tarda 15 minutos en llegar a su destino, pero sabe que habrá obras en el recorrido, una alternativa funcional sería salir con mayor anticipación o identificar rutas alternas.

Asimismo, recomendó aprender a distinguir entre las situaciones que están bajo el control de cada persona y aquellas que no pueden modificarse.

“Llegar tarde no va a ser mi culpa a final de cuentas, en muchas ocasiones el tráfico es lo que ocasiona esta situación”, señaló.

Ibáñez Martínez reconoció que las modificaciones a la circulación pueden generar molestias entre los juarenses, especialmente cuando se trata de recorridos que realizan diariamente.

Sin embargo, dijo que los cambios forman parte de un proceso de adaptación y que es importante analizar las circunstancias desde una perspectiva funcional, en lugar de calificarlas únicamente como positivas o negativas.

“Es natural que los cambios nos generen un poco de molestia, sin embargo, son completamente necesarios para poder, en un futuro, tener un tránsito más amigable”, expresó.

El psicólogo consideró que, aunque las obras pueden representar complicaciones inmediatas para los juarenses, la paciencia y la adaptación a las nuevas condiciones de movilidad pueden contribuir a una mejor convivencia durante los traslados.