Chihuahua es el octavo estado en el país con el mayor registro de personas gestantes con VIH, indican datos del Boletín Epidemiológico correspondiente a la semana 9 del año, del 1 al 7 de marzo.

Las entidades sanitarias en el estado atienden a 23 mujeres embarazadas portadoras del virus y de las cuales se identificaron 10 casos con carga viral indetectable, mientras que el resto sí transmitieron la enfermedad a sus hijos.

La transmisión vertical se define como la transmisión de la persona gestante al hijo durante el embarazo, el parto o la lactancia.

En México, los casos notificados por año se mantienen constantes, con un rango de 54 a 89 casos anuales desde 2017, lo que refleja que se siguen identificando casos de transmisión vertical.

Desde el año pasado y hasta marzo de este año, se registraron 589 personas gestantes con VIH en seguimiento, de las cuales 54.5 por ciento (321) concluyeron el embarazo. De estos 321, el 82 por ciento (263) en condición de indetectabilidad; el 18 por ciento restante se encuentran aún en gestación.

En México, en un histórico desde el 2014 se han notificado 180 mil 319 casos, de los cuales, el 0.13 por ciento (238) de los casos corresponden a menores de un año.

En relación con la distribución por sexo de los casos notificados en recién nacidos, el 53 por ciento (351) son en hombres, mientras que el 47 por ciento (311) son en mujeres.

De acuerdo con los lineamentos nacionales emitidos por la Dirección General de Epidemiología, en menores de cinco años se deben de estudiar intencionadamente en los hijos nacidos posterior a la fecha probable de infección con VIH y en menores de cinco años mediante la investigación del estado serológico de la madre. Es común que el infante inicie con sintomatología mientras la madre aún se encuentra asintomática.

Se recomienda que a toda gestante se le ofrezca el tamizaje de VIH, aunado a la consejería individual: si la prueba inicial es negativa, se recomienda repetir cada trimestre o al menos en el tercer trimestre de la gestación; si durante la gestación no se puede hacer un seguimiento, se realiza una prueba rápida antes del parto, y si la gestante vive con VIH, se solicita recuento de linfocitos CD4 y carga viral, aunado a la vigilancia clínica en general.