Washington.- En un emotivo discurso, Kamala Harris, candidata demócrata a la Presidencia de Estados Unidos, reconoció su derrota electoral ante Donald Trump y manifestó su disposición para una transición ordenada del poder, tras los resultados de los comicios celebrados ayer.
"Tenemos que aceptar los resultados de esta elección", expresó Harris ante sus seguidores, en un mensaje que enfatizó la importancia de respetar el proceso democrático, a pesar de que el resultado "no es por lo que luchamos ni tampoco por lo cual votamos".
La candidata demócrata destacó los logros de su campaña de 170 días, durante la cual trabajaron para "crear comunidades y una coalición de antecedentes diversos, todos unidos por el amor a nuestro país", señalando que la campaña se condujo "con un entusiasmo y una alegría increíble en nuestra lucha por el futuro de Estados Unidos". Donald Trump logró una victoria contundente al asegurar estados clave como Pensilvania, Michigan, Wisconsin, Georgia y Carolina del Norte, superando los 270 votos electorales necesarios. También se impuso en bastiones importantes como Florida, con 30 votos electorales, y Texas, que aporta 40.El resultado del voto popular favoreció al republicano con un 51.7 por ciento, mientras que Harris obtuvo un 47 por ciento.
Trump celebró su victoria en las primeras horas del miércoles declarando: "Hicimos historia; viene una época de oro para Estados Unidos". A pesar de enfrentar procesos judiciales, incluyendo una condena por falsificación de registros comerciales en Nueva York y acusaciones de conspiración para interferir en la transferencia pacífica del poder en 2020, Trump logró una victoria significativa. Su campaña se caracterizó por sobrevivir a dos atentados y mantener su distintivo tono combativo. Sorprendentemente, Trump incrementó su apoyo entre el electorado latino, alcanzando un 40 por ciento según análisis de AP, una mejora notable respecto al 32 por ciento obtenido en su contienda anterior contra Joe Biden. Mientras Trump celebraba su victoria en redes sociales escribiendo "¡Demasiado grande para manipularlo!", refiriéndose a su ventaja en el Colegio Electoral, el equipo de Harris inicialmente se mostró cauteloso, aunque posteriormente la candidata demócrata reconoció formalmente su derrota.