Washington.- En su primer y posiblemente único debate, la vicepresidenta Kamala Harris y el ex presidente Donald J. Trump tendrán la oportunidad de exhibir a su contrincante ante los votantes.

Harris ha dado señales que mostrará a Trump como un billonario que sólo velará por sus intereses y que despojará a los estadounidenses de sus derechos fundamentales.

Trump ha dejado en claro que ve a Harris como alguien sin importancia que es demasiado liberal para dirigir a Estados Unidos y que está vinculada a las políticas del presidente Biden.

Así es como los dos candidatos se atacarán uno al otro en el debate que transmitirá ABC News este martes por la noche en Filadelfia.

Las principales líneas de ataque de Harris, quien tiene 59 años, es mostrarse como la representante del futuro del gobierno estadounidense y a Trump, de 78 años, como una reliquia del pasado.

Presionará sobre su ventaja en temas favorables, el más obvio será el aborto, y tratará de contrarrestar los ataques de Trump en temas en donde es más débil, como la economía y la inmigración.

También buscará usar la ridiculización para su beneficio, catalogando a Trump como “un hombre poco serio” y sugerir que él y sus aliados “están fuera de sus cabales”.

Contrastando con la estrategia utilizada por Biden, quien presentó argumentos más solemnes e idealistas como que Trump representa un peligro para la democracia estadounidense.

Aunque sondeo tras sondeo ha mostrado que la economía sigue siendo el tema más importante para los votantes.

Eso es un problema para Harris, ya que los estadounidenses están expresando más confianza en Trump para el manejo de la economía.

Harris ha acusado a Trump de buscar disminuir los impuestos a los billonarios y a las grandes corporaciones y aumentárselos a la clase media.

Específicamente, ella se ha enfocado en la propuesta de Trump de imponer aranceles en todos los productos importados, lo cual, ella ha descrito como un incremento en los impuestos para los trabajadores.

En sus mítines, ella ha destacado sus planes para reducir los precios de los alimentos, vivienda, medicamentos de prescripción, atención médica y otras necesidades, argumentando que las políticas de Trump las incrementarían, especialmente si intenta anular el Decreto de Atención Asequible.

Como ex fiscal, la respuesta de Harris es clara:  Ella lucha por la gente y ha mostrado a Trump como alguien a quién sólo se importa él mismo.

También ha advertido de las graves consecuencias de las estrategias de Trump y de sus aliados de derecha para recuperar el control del gobierno federal.

Frecuentemente ha destacado las propuestas del Proyecto 2025 para un gobierno conservador que fue redactado en parte por funcionarios de la primera administración Trump.

Aunque Trump ha tratado de distanciarse del documento, las encuestas muestran que la estrategia de Harris está funcionando.

Las tres cuartas partes de los probables votantes dijeron que han escuchado acerca del Proyecto 2025 y de ellos el 63 por ciento dijo que se opone al mismo, según un sondeo de este mes de New York Times-Siena College.

Las principales líneas de ataque de Trump serán vincularla directamente con las políticas de Biden, particularmente en inmigración y economía.

Se espera que Trump diga la frase “zar fronteriza” en cierto momento del debate, y tratará de responsabilizarla del incremento de cruces fronterizos.

Trump, quien usualmente trata de sembrar temor acerca de la inmigración, es probable que argumente el incremento de crímenes violentos debido a los migrantes.

También ha dicho que Harris quiere “quitarle el financiamiento a la policía”, ella nunca ha tratado de abolir los departamentos de policía, pero sí apoya la revisión de los presupuestos para destinarlos a otros servicios sociales que puedan solucionar las causas de los delitos.

En sus mítines, Trump ha catalogado a Harris como poco inteligente y “perezosa”, ha cuestionado su identidad racial y se ha burlado de su anterior relación romántica con Willie Brown, ex alcalde de San Francisco.

Trump no conoce a Harris en persona, su actitud y comportamiento serán observados muy de cerca, al igual que su disciplina mientras trata de resistir su estilo Trumpiano y hacer lo que siempre hace.