Washington.- La vicepresidenta Kamala Harris dijo este martes que las afirmaciones sin fundamento del ex presidente Donald J. Trump acerca de migrantes afroamericanos en una ciudad de Ohio son una “retórica de odio” y un “tema recurrente que fue diseñado para dividirnos como país”.

“Esto es agotador y dañino”, dijo durante una entrevista con periodistas afroamericanos en Filadelfia. 

“Están llenos de odio y basados en situaciones antiguas que no debemos tolerar.  Esto debe parar”, agregó.

Las declaraciones de Harris de este martes en una reunión con la Asociación Nacional de Periodistas Afroamericanos fueron las más enfáticas acerca de los ataques de la campaña de Trump que han ido escalando contra los migrantes y comunidades de color y la primera vez que se refiere directamente a la situación en Springfield, Ohio.

Amenazas de bomba han provocado el cierre de escuelas y edificios gubernamentales en esa ciudad después que Trump dijo en el debate presidencial de la semana pasada que los inmigrantes haitianos de esa ciudad estaban robando y comiéndose los gatos y perros de los vecinos --- una acusación de la que no existe evidencia y que muchos afroamericanos y demócratas han condenado por racistas.

Trump ha seguido amplificando esas afirmaciones, ya que busca colocar la inmigración en el centro de su propuesta para ocupar la Casa Blanca.

El senador JD Vance de Ohio, el compañero de fórmula de Trump, también ha propagado teorías sin fundamento, al decir el domingo que está dispuesto a “crear historias para que los medios de comunicación estadounidenses pongan atención”.

En su entrevista, Harris describió las penurias de la ciudad, señalando que los niños no han podido asistir a la escuela y que no hay suficientes oficiales que apliquen la ley.

Agregó que los residentes habían disfrutado de una vida “productiva” antes de que esas personas “empezaran a decir mentiras que están basadas en asuntos antiguos”.

Harris vinculó las crecientes tensiones de la ciudad con otros ataques políticos racistas de Trump, incluyendo la mentira que propagó durante años de que Barack Obama no era ciudadano de Estados Unidos.