El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo este martes que "la cuestión de Gaza nunca ha funcionado", y que los palestinos no tienen alternativa más que dejar el enclave, mientras él y sus principales asesores argumentaron que un plazo de tres a cinco años para la reconstrucción del territorio devastado por la guerra, como se establece en un acuerdo de tregua temporal, no es viable.

"No tienen alternativa en este momento (más que irse)", dijo Trump sobre los gazatíes.

"Quiero decir, están ahí porque no tienen alternativa. ¿Qué tienen? Ahora mismo es un gran montón de escombros. No sé cómo podrían querer quedarse. Es un sitio de demolición. Es pura demolición".

Trump renovó su llamado a las naciones árabes para reubicar a los palestinos desplazados mientras se preparaba para reunirse con el Primer Ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en la Casa Blanca.

"La cuestión de Gaza nunca ha funcionado", dijo Trump a los periodistas.

"Si pudiéramos encontrar el terreno adecuado, los terrenos adecuados, y construir lugares realmente bonitos... creo que sería mucho mejor que volver a Gaza".

Egipto y Jordania, así como otras naciones árabes, han rechazado rotundamente los pedidos de Trump de reubicar a los 2.3 millones de palestinos del territorio durante la reconstrucción posterior a la guerra.

Pero altos funcionarios de la Administración siguen presionando a favor de la reubicación de los palestinos por razones humanitarias.

"Para mí, es injusto explicarles a los palestinos que podrían regresar dentro de cinco años", dijo a los periodistas el enviado de Trump para Oriente Medio, Steve Witkoff.

"Eso es simplemente absurdo".

La atención de la Casa Blanca a la reconstrucción llega en un momento en que la incipiente tregua entre Israel y Hamas está en juego.

El Primer Ministro israelí se enfrenta a la presión de su coalición de derecha para poner fin a una tregua temporal contra los militantes de Hamas en Gaza y los israelíes, cansados de la guerra, quieren que los rehenes regresen a casa y que el conflicto de 15 meses llegue a su fin.

Mientras tanto, Trump se mantiene cauteloso sobre las perspectivas a largo plazo de la tregua, aun cuando se atribuye el mérito de presionar a Hamas e Israel para que firmaran el acuerdo de rehenes y cese del fuego que entró en vigor el día antes de que él regresara al cargo el mes pasado.

"No tengo garantías de que la paz se mantenga", dijo Trump a los periodistas ayer.