Internacional
Lunes 08 Jul 2024, 06:00
Expertos critican su apuesta
Desaira Milei a Lula y agudiza disputa política
Busca atraer la atención mundial a través de amistades con aliados de extrema derecha
Associated Press
Buenos Aires.- Ante la posibilidad de elegir entre una convención de extrema derecha para atacar a sus enemigos y una cumbre presidencial para discutir la política comercial regional, el presidente argentino Javier Milei prefirió un estadio lleno de partidarios vitoreando.
El líder libertario estaba en Brasil ayer, preparándose para encabezar la versión nacional de la Conferencia Política de Acción Conservadora, junto con el expresidente brasileño Javier Bolsonaro, en la ciudad de Balneario Camboriu, en el sur de Brasil.
Al saltarse la cumbre del bloque comercial Mercosur en Paraguay y acercarse sigilosamente a Bolsonaro pocos días después de que la policía federal acusó al populista de derecha de un plan para malversar diamantes saudíes, Milei arremetió nuevamente contra el presidente izquierdista de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, intensificando una peligrosa disputa con el mayor socio comercial de su país.
Fue el ejemplo más reciente de la provocativa política exterior de Milei, que busca atraer la atención mundial a través de amistades con aliados de extrema derecha en lugar de seguir convenciones diplomáticas.
Bolsonaro publicó el domingo un video en el que saludaba a Milei con un fuerte abrazo y una palmada en la espalda antes de reunirse con él y su hermana y asesora, Karina Milei, entre otros asistentes. Los dos hombres se pararon junto a sus respectivas banderas nacionales para una sesión fotográfica, que habría parecido presidencial si Bolsonaro no hubiera sido un expresidente caído en desgracia bajo investigación policial por su presunto intento de subvertir el resultado de las elecciones de Brasil de 2022.
La noche anterior, Bolsonaro inauguró el CPAC brasileño con un encendido discurso en el que declaró su deseo de que el expresidente estadounidense Donald Trump regrese a la Casa Blanca el próximo año. Él y Milei fueron vistos juntos más tarde esa noche, viendo a Uruguay eliminar a Brasil de la Copa América en una sala llena de asistentes y copas de vino vacías.
Desde que el irascible Milei llegó al poder en diciembre, con la promesa de solucionar la peor crisis económica de Argentina en dos décadas, las relaciones entre Brasil y Argentina sufrieron un deterioro rápidamente. Milei ha tildado a Lula de “comunista” y no quiere tratar con él. Lula le ha dado la espalda a Milei y exigió una disculpa por lo que considera sus “tonterías”.
Los enemigos ideológicos estuvieron cerca por primera vez en la cumbre del Grupo de los Siete el mes pasado en Italia, donde sus esfuerzos por evitarse acapararon los titulares locales.
Los expertos dicen que mezclarse, al margen de la reunión del bloque comercial sudamericano, habría ofrecido a Milei una oportunidad de bajo riesgo para aliviar las tensiones con Brasil, que compra casi una sexta parte de las exportaciones de Argentina, abastece a la mayor parte de la industria automotriz argentina y respalda las intenciones de su vecino de obtener la ayuda que tanto necesita del Fondo Monetario Internacional.
En cambio, Milei ha redoblado su apuesta en política exterior, que los expertos han criticado como equivocada. Debido a la investigación que pesa sobre Bolsonaro, los expertos lo ven como un lastre político.
“Parece que está pegándose un tiro en el pie”, dijo sobre Milei Michael Shifter, académico de América Latina en el Diálogo Interamericano en Washington. “Es impactante y contraproducente para él burlarse de Lula de esta manera, porque podría haber un gran costo para Argentina, que podría afectar su capacidad para lograr sus políticas”.