La chimenea de la Capilla Sixtina emitió esta mañana una densa columna de humo negro, señal inequívoca de que no se alcanzó un acuerdo en la primera votación del cónclave para elegir al nuevo Papa. El esperado momento fue observado por miles de fieles y turistas congregados en la Plaza de San Pedro, quienes aguardaban con expectativa el resultado de la jornada inicial.
El humo negro, tradicionalmente generado al quemar las papeletas de votación, indica que ningún cardenal ha obtenido la mayoría necesaria —dos tercios del total de votos— para ser elegido como sucesor de San Pedro.
El proceso continuará con dos votaciones por la mañana y dos por la tarde en los próximos días, hasta que se logre el consenso requerido. El mundo entero se mantiene atento al humo que, cuando sea blanco, anunciará al nuevo líder de la Iglesia católica.
Se espera que las próximas fumatas tengan lugar mañana, aunque el momento exacto es incierto, ya que depende del ritmo de las votaciones. Por ahora, la expectativa sigue creciendo mientras los cardenales deliberan en estricto secreto.