Sólo uno de los inmuebles de los cuatro ofertados en la subasta número dos de propiedades con adeudo del Impuesto Predial recibió propuestas de los interesados, informó Roberto Mendoza, coordinador jurídico del área de Tesorería.
El inmueble ubicado en la calle Gladiadores fue adjudicado a María Eugenia Valtierra por un monto final de 400 mil pesos. El resto de los inmuebles no recibió ofertas y serán incluidos en una segunda almoneda. La Tesorería continúa analizando las cuentas de adeudo, especialmente aquellas que datan de años anteriores. El objetivo es identificar propiedades que aún no han sido regularizadas y tomar medidas para recuperarlas. Las cuentas más recientes con grandes deudas no suelen ser incluidas en estas subastas. En cambio, la Tesorería se enfoca en propiedades con deudas prolongadas y desinterés por parte de los propietarios en cumplir con sus obligaciones fiscales. La convocatoria de la subasta incluyó 12 domicilios con diferentes niveles de morosidad, algunos de ellos con años de deuda acumulada. De estos, tres inmuebles fueron finalmente subastados debido a la falta de pago y de acuerdo con los procedimientos establecidos por la Tesorería. De los 12 inmuebles incluidos en la convocatoria, tres no realizaron el pago correspondiente ni establecieron un convenio con la tesorería. Estos propietarios no mostraron interés en regularizar su situación, ni realizaron ningún acercamiento para negociar descuentos o liquidar sus adeudos. Por lo tanto, se procedió al remate de estos tres inmuebles.Declararon desiertas seis ofertas
Durante la subasta, se registraron aproximadamente cinco pujas por los inmuebles subastados, mientras que seis de las ofertas fueron declaradas desiertas. Para los contribuyentes que enfrentan problemas de adeudo, la Tesorería ofrece la posibilidad de regularizar su situación a través de descuentos automáticos. Durante el mes de agosto, por ejemplo, se aplican descuentos en recargos y rezagos para facilitar el pago de las deudas. Aquellos que no logren saldar sus cuentas incluso con el descuento pueden establecer convenios de pago. La intención de la Tesorería es no sólo realizar remates, sino también regularizar las cuentas de los contribuyentes. La participación en las subastas requiere que los interesados presenten una garantía del 10 por ciento del valor de avalúo del inmueble que desean adquirir. Las ofertas se realizan en sobres cerrados y se adjudica el bien al oferente con la propuesta más alta. Este proceso garantiza la transparencia y la competencia en la subasta. Los pagos deben completarse en un plazo de tres días después de la adjudicación, y pueden realizarse en efectivo o mediante tarjeta. Es importante destacar que los inmuebles subastados quedan libres de gravámenes relacionados con el Impuesto Predial. Sin embargo, pueden estar sujetos a otros impuestos y obligaciones que no corresponden a la Tesorería. Las propiedades son analizadas previamente para asegurar que no tengan gravámenes adicionales por otras instituciones, como entidades bancarias o municipales. Finalmente, la Tesorería hace un llamado a los contribuyentes que tienen adeudos significativos para que se acerquen y propongan soluciones de pago antes de que sus propiedades sean subastadas. El objetivo es facilitar la regularización de cuentas y evitar la necesidad de rematar propiedades, promoviendo así una resolución más favorable para los contribuyentes y para las finanzas públicas. Esta información detalla el procedimiento y las opciones disponibles para los contribuyentes en mora, así como el proceso de subasta y las medidas que se toman para asegurar la correcta gestión de los inmuebles con adeudos.