Ciuadd Juárez.- Con tal de tener por fin una casa propia, cientos de familias de escasos recursos económicos llegan a levantar sus viviendas en terrenos rodeados de nada, sin servicios básicos como luz, agua y drenaje.

Sus casas, construidas con cartón y madera, con pisos de tierra, terminan siendo el comienzo de nuevos desarrollos habitacionales.

Dichas familias tienen que empezar de la nada para poder consolidar esos lugares, porque en la ciudad “no hay otra opción”.

Es así como en cuatro años la administración municipal ha iniciado la creación de seis colonias para familias de escasos recursos en las orillas de la ciudad, donde hay terrenos, pero nada más.

A pesar de que en ese lapso se han entregado dos mil terrenos de interés social, aún hay una lista de dos mil 500 personas que solicitan un predio económico para construir su casa.

“Nos rebasa la solicitud de terrenos, dimos un mejoralito con esas dos mil asignaciones y hoy tengo dos mil 500 solicitudes”, afirma el director de Asentamientos Humanos, Julio César de la Cruz Reyes.

En la medida que se entregan terrenos de interés social, agrega el funcionario, llegan más solicitudes y la lista no baja.

“Apago 500 y se me incendian otras mil porque la gente ve que están entregando”, indica metafóricamente.

Las últimas colonias que se han creado son Sol Poniente, Adición Conquista, Campesina, Ampliación Campesina, Ampliación Juanita Luna y Adición José Sulaimán.

Todas, a excepción de la Adición José Sulaimán, que se ubica en el suroriente de la ciudad, se encuentran en el poniente y surponiente, y en la única que hay servicios es la Sol Poniente.

Empezar de cero

El director de Asentamientos Humanos indica que las colonias se crean de la nada, porque así es la única forma de afianzarlas, como el caso de la Sol Poniente, que empezó como una invasión en el 2018 y al inicio de esta administración Asentamientos Humanos empezó el proceso de regularización de los predios.

Actualmente la colonia tiene agua, luz y drenaje, y muchas de las casas ya son de materiales sólidos.

Así como hace siete años empezó esa colonia a raya de cal, con viviendas de cartón y madera, en la actualidad se encuentra en esas condiciones la Ampliación Campesina, ubicada al poniente de la ciudad, cerca del Camino Real, rodeada de cerros.

Esa colonia tiene dos años y a la fecha viven ahí unas 250 familias. Cuenta con alumbrado público y un espacio con juegos infantiles que colocó el Municipio.

En las casas no hay agua, drenaje ni electricidad, y las pipas de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento no llegan hasta allá, pero el Municipio los surte cada semana.

“Salió la oportunidad que iban a entregar terrenos para acá y pues nos anotamos”, cuenta Claudia Ruiz, quien hace 14 años se casó con Francisco Giovanni Nava. Viven con sus cuatro hijos, una nuera y una nieta.

Antes vivían con la mamá de Claudia y después se fueron a rentar al fraccionamiento Villa Residencial del Real, donde pagaban dos mil pesos mensuales.

Hace dos años se mudaron a la Ampliación Campesina, donde tienen una casa de cartón y madera, con piso de tierra y baño de letrina.

En el patio de la vivienda acumulan bloques porque para diciembre proyectan tener un cuarto y así empezar la construcción de su hogar con material resistente.

“Cuando llegamos aquí no había lámparas, no había nada, era puro monte, y cuando vinimos como a la semana conseguimos dinero para traernos la luz desde el poste hasta acá. Teníamos los cables en el suelo todavía”, recuerda Claudia.

Dice que aunque no tienen servicios aceptaron vivir ahí “porque nos aseguran algo para nosotros, que ya no vamos a andar batallando”.

En la casa ella puso un “negocito” donde vende sodas y papitas. Su esposo trabaja en la obra y sus hijos de 22, 19, 17 y 16 años no estudian, porque ya se dedican a contribuir a la casa.

La vivienda tiene un calentón de leña y el techo se gotea, por eso quieren fincar un cuarto lo antes posible.

“Así empieza uno desde cero, cuando uno quiere tener algo”, dice Claudia, quien anhela que en unos años la colonia esté mejor.

De esa forma, en la medida que esos asentamientos se pueblen, es como van a llegar los servicios, afirma el director de Asentamientos Humanos.

Servicios, hasta que se consoliden

De la Cruz explica que las colonias tienen su particularidad, ya que se van consolidando de acuerdo con la exigencia de los servicios.

Por ello, dice que los terrenos que asignan se los entregan a personas que no tienen dónde vivir y que están comprometidas a empezar su casa desde cero.

“Es gente también sabia que deja de pagar renta y se lo meten al terreno y ahí ya va consolidándose su patrimonio, y claro, batallan con el agua y la traen en garrafón, pero en la medida en que se pueble, que construyan las familias, esa es la medida en que van a llegar agua, luz y drenaje”, menciona.

Los predios son de interés social y por ello el Municipio los ofrece 50 por ciento más baratos que en el mercado inmobiliario, y una vez que se habitan se empiezan a pagar en mensualidades.

El funcionario anota que los terrenos son desde 120 metros cuadrados hasta 250 metros cuadrados, y su precio es de 40 a 60 mil pesos.

Primero se les entregan las cartas de posesión, después empiezan a pagarlos y al final se otorgan las escrituras.

Esos predios se ofrecen a madres o padres de familia que no cuentan con crédito de Infonavit ni de ningún otro tipo y que tienen arraigo en la ciudad para que verdaderamente construyan, asegura el director de Asentamientos Humanos.

“Que tengan muchos años viviendo aquí, con familias principalmente. Muchas de esas familias vivían con otras familias, de renta, o hacinados en casa de sus papás”, menciona.

Sin embargo, dice que actualmente el Municipio no tiene más reserva territorial para entregar terrenos de interés social.

“Estamos viendo los procedimientos para tener reserva; son bien tardíos. Uno de los proyectos es la adquisición de terrenos nacionales para dejar reserva, allá en ‘Los Kilómetros’, por donde está Pemex”, asegura De la Cruz.

Señala que aunque ya están en ese proceso, es posible que el trámite con la Federación concluya hasta el final de la administración municipal 2024-2027.

Terrenos para programa de vivienda

A pesar de que la mancha urbana de Juárez tiene una superficie de 34 mil hectáreas, el Municipio no cuenta con más terrenos para ofrecer a familias de escasos recursos porque toda la reserva territorial que había ya fue utilizada, afirma el director del Instituto Municipal de Investigación y Planeación (IMIP), Roberto Mora Palacios.

“No estamos preparados con reserva de tierras grandes para poder estar dándole a toda la gente que necesita en ese sentido”, agrega.

Dice que prácticamente toda la mancha urbana de Juárez tiene dueño y expropiar terrenos no es una opción para el Gobierno municipal, porque es un asunto de confrontación.

“Aquí es una situación de intereses muy fuerte, entonces el Gobierno, sobre todo en este caso el licenciado Cruz Pérez Cuéllar, no ha querido afectar así”, explica Mora.

Indica que para poder dotar de un hogar a familias de escasos recursos el Ayuntamiento colabora con el Gobierno federal para la vivienda de Bienestar, y para ello se tuvo que adquirir un terreno en el suroriente de la ciudad.

El predio tiene extensión de 5.4 hectáreas y se compró a la inmobiliaria Pejorza.

La operación tendrá un costo de 81 millones 600 mil pesos, con un anticipo de 26 millones 600 mil pesos y 20 mensualidades de 2 millones 750 mil pesos.

En ese terreno se construirán condominios con 720 departamentos para ciudadanos que tengan percepciones de hasta dos salarios mínimos, puntualiza el funcionario.

Claudia dice que en la colonia Ampliación Campesina ya existe el proyecto de que en unos dos años entre el servicio de electricidad y mientras las pipas les sigan llevando agua pueden vivir ahí.

“Ya no nos vamos, con eso que dijo el director de Asentamientos Humanos que vamos a empezar a pagar el terreno, ya no se mueve uno”, concluye su esposo Francisco.