Eran las 10:30 de la mañana, cuando el jefe del grupo K9 de la Fiscalía General Estado, Arturo Iván S. V., descendió de una unidad oficial en la calle 21 de Marzo, en la colonia Melchor Ocampo, para entregar una notificación judicial.
El elemento se bajó con un arma larga en los brazos y estuvo parado unos segundos a mitad de la calle, a la altura de Juan de la Barrera. Momentos después, un Mustang azul salió de la calle Juan Escutia, de poniente a oriente, derrapando, y se acercó con velocidad hacia el punto donde estaba el uniformado. El oficial pareció esperar unos segundos a que el vehículo se acercara; dio un paso al frente y le hizo una seña al conductor. En lugar de detenerse, ya en la calle Juan de la Barrera, frente al oficial, el automóvil hizo un movimiento hacia su izquierda; aunque desde la posición de la cámara de seguridad que captó el momento, es confuso determinar si quiso embestir al policía. Luego el mismo automóvil se fue de reversa, lo que pareció activar una señal de alerta en el agente; el vehículo ingresó así a la calle Juan de la Barrera, de norte a sur, y apenas unos diez segundos después, salió a toda velocidad rumbo al norte por la misma calle, y fue ahí que Arturo Iván, detrás de él, accionó su arma en varias ocasiones. Esos son los movimientos del incidente que quedaron grabados por una cámara de seguridad que apuntaba hacia el poniente, desde las calles 21 de Marzo y Francisco Vélez, a 462 metros de distancia de donde ocurrió el incidente que dejó al conductor del auto deportivo sin vida. Otro video que circuló en redes sociales muestra al copiloto portando una capucha en la cara y sobre ella una gorra color morado. En una foto que uno de los pasajeros compartió en su cuenta de Facebook, aparece Jorge A.R., así como el pasajero de la parte posterior del carro, todavía no identificado, al parecer en el mismo vehículo utilizado antes de la agresión. En la fotografía se observa a Jorge mostrando el dedo medio de la mano izquierda, y las letras de una canción que dice “siempre es así, siempre será...”. En un video que ellos mismos tomaron durante el ataque, se observa que los tres jóvenes van escuchando música y observan al agente ministerial. El guiador da reversa al auto a toda velocidad y acelera para evadirlo, cuando se escuchan los disparos y la persona que va grabando con su celular se tira al piso del auto. Con la música de fondo se oyen los impactos y los gritos de “pendejo, wey, no, no, no”, sigue el llanto y la música continúa. Ayer, la Fiscalía informó que la carpeta de investigación que abrió el Departamento de Asuntos Internos fue judicializada, al término de las 48 horas para que el Ministerio Público resolviera la posible excluyente de responsabilidades, lo que finalmente no ocurrió.Hoy, audiencia de agente estatal
Este miércoles será la audiencia de control de detención del agente ministerial Arturo Iván S. V., por el delito de homicidio doloso en perjuicio del estadunidense Julián Alfredo Rodríguez Medina, abatido el 5 de enero a las 10:30 horas en la colonia Melchor Ocampo. El oficial pernoctó en el área de procesal de Ciudad Judicial en espera de la audiencia inicial, informó personal del Tribunal Superior de Justicia del Estado. Gabriela Cota Santos, vocera de la Fiscalía de Distrito en la Zona Norte, informó ayer que el agente será acusado formalmente por el Ministerio Público de Asuntos Internos. Rodríguez Medina fue abatido por el elemento de la Agencia Estatal de Investigación (AEI), es una intervención realizada en la colonia Melchor Ocampo, cuando acompañaba a su esposa, también elemento de esta Fiscalía, mientras ella realizaba una diligencia. La causa de muerte fue laceración cefálica por proyectil de arma de fuego, es decir, por disparos en la cabeza. La trayectoria de los proyectiles así como el número de impactos recibidos no fueron dados a conocer por la autoridad investigadora por ser datos que obran dentro de la carpeta de investigación, dijo la portavoz. Agregó que hasta ayer la familia de Rodríguez Medina aún no realizaba el trámite correspondiente para la recuperación del cuerpo, por lo que el cadáver permanecía en el Servicio Médico Forense.