Martha Martínez, de 71 años, y con un brazo operado, pasó varias horas sola para retirar el agua que entró a su casa tras las lluvias del sábado, relató ayer. La vecina de la calle Autlán, en la colonia Felipe Ángeles, en la zona del Arroyo de las Víboras, pidió apoyo para limpiar y medidas que eviten nuevas inundaciones.

El esfuerzo le provocó molestias en el brazo, que fue operado después de una caída, contó. Aunque familiares y vecinos acudieron ayer a ayudarla a sacar tierra y objetos, señaló que aún necesitaba apoyo para lavar los espacios afectados.

“Yo no quiero que me den nada, nada, pero sí que nos ayuden, que nos ayuden para que esto no nos siga pasando”, expresó.

Martínez recordó que no es la primera vez que el agua entra a su vivienda. Hace un año, dijo, alcanzó todos los cuartos y dañó sus muebles, por lo que después recibió un refrigerador y un colchón como ayuda.

En esta ocasión, la inundación afectó dos de los espacios más grandes de la casa, donde calculó que el agua alcanzó medio metro. La mujer explicó que comenzó a retirarla por su cuenta en cuanto bajó el nivel, para impedir que llegara a las demás habitaciones.

Antes de que el agua entrara el sábado, Martha estuvo junto a la ventana y vio bajar el arroyo, narró. Después se acostó, hasta que una vecina la llamó para preguntarle si estaba bien y le pidió que se asomara.

Al encender la luz vio el agua dentro de su casa, contó. Se sentó en una silla y permaneció ahí durante el paso de la corriente, pues no tenía su bastón a la mano ni podía apoyarse en el brazo operado.

“Si me paro me va a ir mal porque me voy a caer”, recordó que pensó. Desde su asiento vio pasar vehículos, animales y muebles por la corriente, según relató.

La mujer señaló que, tras el descenso del agua, dedicó varias horas a sacarla de la vivienda. Ayer aún tenía tierra y suciedad en el interior, y expresó preocupación ante la posibilidad de otra lluvia.

En esa casa ha vivido más de 30 años y crió a sus hijos, explicó Martínez. Dijo que permanece ahí porque no cuenta con recursos para mudarse: “¿A dónde voy a vivir si yo no soy millonaria, yo no soy rica para vivir en una mansión?”.

La vecina comentó que sus ingresos provienen del apoyo de sus hijos y del Bienestar. Cuando necesita ayuda para la limpieza paga 300 pesos a una mujer, indicó, y recordó que tras la inundación del año pasado necesitó casi 15 días para limpiar.

Ayer, su hija, su yerno y vecinos participaron en el retiro de tierra y objetos, de acuerdo con Martínez. La mujer agradeció ese apoyo, pero pidió que también las autoridades acudieran a su domicilio para conocer las afectaciones y ayudarla con las labores pendientes.

Su petición, explicó, incluye atender la infraestructura que debe proteger las viviendas ante las lluvias, pues teme que el agua vuelva a dañar sus pertenencias. “Que nos presten atención, que vengan y vean”, solicitó.

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