Entre muestras de dolor e indignación, este día dieron inicio los servicios funerarios de Martha Rosario G.S., la asistente dental que perdió la vida tras un presunto asalto en el consultorio donde laboraba en la colonia La Chaveña.
En la capilla donde es velada, acudieron elementos del Ejército Mexicano para montar guardias de honor frente al féretro.
Ante esto, su viudo, el doctor Beas, destacó que el acompañamiento militar obedece estrictamente a una relación fraterna y no a un hecho fuera de lo ordinario.
Detalló que, como presidente de la Asociación de Cabalgantes de Ciudad Juárez, ha mantenido una constante colaboración y convivencia con el personal castrense en diversas cabalgatas y eventos en los que su esposa también participaba.
Relató que fue un mando militar quien se le acercó de forma directa para ofrecerle este gesto de respeto, acordando que el personal relevara la guardia de honor durante una hora cada tres horas.
Visiblemente afectado por la tragedia, el doctor Beas pidió a los medios de comunicación conducirse con respeto y no satirizar ni malinterpretar la estancia de los soldados, señalando que únicamente acudieron a brindarle consuelo en reciprocidad a la cercanía que existía con su familia.
El reclamo principal del deudo estuvo dirigido hacia las instancias encargadas de procurar justicia, a quienes instó a ponerse a trabajar para dar con los culpables.
Al reflexionar sobre la vulnerabilidad que aqueja a los habitantes frente al clima de criminalidad generalizada, el viudo sentenció que cualquier persona está expuesta a ser víctima de una tragedia similar y advirtió que, de no observar resultados contundentes en las investigaciones, se verá obligado a ejercer presión social para que el asesinato de su esposa no quede en la impunidad.