Ciudad de México.- Una pequeña charola de bambú con un montoncito de dos gramos de cocaína por ocho mil pesos, más cinco popotes de plástico por 100 pesos, era la oferta principal para los socios del club “Cielo y Tierra”, ubicado en un viejo edificio de la calle San Jerónimo en el Centro Histórico.

El antro de drogas, prostitución y casino clandestino, exclusivo para ciudadanos chinos, con salas de karaoke y venta de bebidas alcohólicas y alimentos e instalado en un viejo edificio del Centro Histórico, tenía nexos con vendedores de las macroplazas de comercio chino. “Cielo y Tierra”, que fue cerrado tras un golpe policial en mayo pasado, con 11 ciudadanos chinos detenidos, tiene su origen en la Macroplaza comercial de Izazaga 89.

En un local de esa Plaza se reclutaron a los lavaplatos, garroteros, algunos meseros y mujeres que laboraban en el centro nocturno y desde ahÌ llevaban la administración.

El nombre del antro es similar a varios centros de prostitución que fueron muy concurridos en Beijing, pero que hace 14 años los clausuró la policía local. En el antro, ubicado en el Centro Histórico de la CDMX, 41 mujeres de distintas nacionalidades eran obligadas a la prostitución y se distribuía cocaína y crystal.