“Este paso elevado, debería construirse obviamente por encima del puente que ahí se ubica y que hace mucho tiempo quedó rebasado, gracias al topón de la estación del BRT que se construyó ahí, que actúa como tapón”
La esquina formada por la avenida Gómez Morín y Francisco Villarreal Torres, aun y con un puente en la zona, se ha convertido en un auténtico cuello de botella, ignorado, descuidado, y muy conflictivo en horas pico.
La situación la agravó la construcción de un paradero del sistema BRT y en el frente del centro comercial en la zona, se forman caóticos nudos, de tal forma que aquello parece una calle de Nueva Delhi.
Por las tardes, las largas filas que se forman desde muy al poniente de la Gómez Morín, de los conductores que van hacia el oriente, hacen pensar que sucedió un accidente o se descompusieron los semáforos, pero no, se trata del cuello de botella de Sendero.
Cuando los conductores salen del trabajo, piensan en llegar a su casa a descansar o bien, aquellos que tienen algún compromiso por la zona, tienen que armarse de paciencia para tolerar las largas filas, y de pilón a quienes la amabilidad y la cortesía, de plano, no se les da mientras van frente al volante.
Recientemente, el Municipio le inauguró allá al suroriente, un paso deprimido para acceder cómodamente a la zona de la avenida Talamás Camandari, a quienes por ese sector residen.
Es por ello, que construir un paso elevado que descargue el tráfico de la Morín y que se dirige al norte de la Villarreal o al este hacia la Valle del Sol, sería una obra que vendría a desfogar la zona.
Este paso elevado, debería construirse obviamente por encima del puente que ahí se ubica y que hace mucho tiempo quedó rebasado, gracias al topón de la estación del BRT que se construyó ahí, que actúa como tapón.
El paso debe iniciar en la Gómez Morín y permitir que el tráfico que viene por esa avenida, suba sin tener que congestionar la zona, y de pasada, sería bueno con doble sentido para que también una parte del tráfico que sale de la Valle del Sol, lo utilice.
Cabe mencionar que no solo esa, sino diversas vialidades se colapsan en las horas pico, situación que se ha agravado con la introducción de decenas de miles de vehículos de desecho de los Estados Unidos, al amparo de un decreto para su importación.
El punto es que, a esa zona, que sigue creciendo, con la edificación de varias plazas comerciales, le va a llegar a un punto de inflexión y no será muy agradable.
Todo ello sin mencionar el estado del asfalto y en algunos tramos concreto hidráulico, desde la avenida De las Industrias hasta Satélite, por lo menos. Tanto de oriente a poniente como en sentido inverso, los desniveles, picos y auténticos baches, están a la orden del día.
En el caso de los baches y desniveles o zanjas mal tapadas, pues basta con aprendérselos para no volver a pasar por encima, -no es bueno, pero sirve de consuelo-, pero el tráfico es una auténtica pesadilla, para conductores o vehículos que van en emergencia.
Es por ello que urge un paso elevado Gómez Morín-Valle del Sol, para permitir que aquello genere mejores perspectivas futuras para los residentes, que son miles.
No importa si es el estado el que levante la mano para construir tal obra, o la administración municipal, eso es lo de menos, pero lo que, si es un hecho, es que les será muy agradecida.
Si de plano ninguno se avienta, pues en las próximas elecciones, habrá que exigirle a quien se lance de candidato o candidata a presidente municipal, que lo incluya en su plataforma de promesas de campaña y que lo cumpla.
Pero no solo construir la obra, sino hacerlo con la calidad y minuciosidad que los juarenses se merecen. Con los detalles bien cuidados y estudiados, aquí hay muy buenos ingenieros que pueden con eso y más.
Que se note que los impuestos trabajan y se aplican con criterios de largo plazo, porque toda esa zona, en síntesis, requiere de atención.
Ojalá que esta propuesta sea retomada por los residentes del sector y el candidato o candidata que se digne ponerle atención, tendrá sin duda, una fuerte base de apoyo para lograr hacerla realidad.