Hay interrogantes colectivas que nos preocupan constantemente respecto a los temas que involucran la dinámica de salud- enfermedad, primero que nada saber a dónde acudir si me siento enfermo, a donde llevar a la familia, por vacunas, atención bucodental, si necesito una consulta médica, un procedimiento de cirugía, ante un embarazo o si un niño se accidenta.
Pero fundamental sería que las personas pudieran pensar en prevenir en lo posible, llegar a estos estados de enfermedad, a través de la prevención primaria con un modelo de educación en salud, acudiendo periódicamente a alguna institución de salud a realizarse valoraciones o estudios de tamizaje según nuestra edad o sexo, y al tener casos que nos dañen no solo físicamente, sino la psicológica o mentalmente, que son hoy de nuestras principales prioridades ya sea por condiciones de violencia, depresión o por las adicciones que cada día adquieren más adeptos, jóvenes la mayoría.
A bote pronto, muchas personas me dirían que lo más cercano que tienen es una farmacia de genéricos o de “lo mismo pero más barato”, sitios de venta de medicamentos y consultoría médica que tuvieron un auge importante desde hace poco más de 20 años, y que sin duda son amortiguadores de la alta demanda de consultas de primer nivel en cualquier sistema de salud, porque son más accesibles y no requieren la cita previa, sin embargo sabemos que su impacto es en la consulta de primer nivel y que puedan resolverse, con algún medicamento, sin un seguimiento integral o bien mediante la derivación oportuna. El gasto bolsillo para el ingreso familiar, a pesar de ser consultas de bajo costo, es digno de analizarse, si pensamos en lo que se paga de cuotas por servicios de salud en nuestro trabajo. Otros pocos ciudadanos que no desean sufrir incertidumbres, y pueden costearlas, tienen aseguranzas de gastos médicos, caras, con montos tope y que también con llevan a elevar el gasto bolsillo.
Si es usted de los ocho de cada diez personas, que acceden al sistema de seguridad social en nuestra ciudad, con el IMSS o el ISSSTE, cuenta con un numero de afiliación, que le permite acceder muchos servicios de primer y segundo nivel, llámese medicina preventiva, atención integral, medicina familiar, hospitalización, laboratorios, estudios de imagen, urgencias, quirófanos, rehabilitación, psicología, pago de incapacidades y algunos otros seguros como invalidez, viudez, guarderías, centros de seguridad social, como la Casa de la Asegurada etc.
Luego tenemos otro sistema, el ahora llamado MediChihuahua, nuevo en su nombre, colores, no en sus procesos, con una rectoría presupuestal estatal, por medio de una red de clínicas , y algunos hospitales, donde usted puede llegar si no tiene derechohabiencia a algún sistema de salud y seguridad social. Ahí está el Hospital General, el Hospital de la Mujer, el Hospital Infantil, entre otros, también con programas preventivos, de consultas médicas, auxiliares de diagnóstico y hospitalización. Al no ser un sistema de seguridad social, su injerencia se trata solo de servicios de salud, algunos integrales, algunos reactivos.
A nivel municipal casi la mitad de los Centros Comunitarios de la Ciudad, cuentan con algún espacio de atención a la salud, algunos con médico, dentista, psicólogo, rayos x y optometría y en Brigadas de salud itinerantes, sin costo a las personas, limitados al recurso y la capacidad que puedan tener.
Existen otros sistemas coadyuvantes como el tema de adicciones con los Centros de Integración Juvenil, o de población específica, como los que se atienden en Pensiones Civiles del Estado, PEMEX o los empleados municipales.
Ya lo dijo la Subsecretaria de Egresos de la Secretaría de Hacienda, Bertha Gómez Castro, en su comparecencia ante la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública en la Cámara de Diputados, para discutir un presupuesto de 2.2 billones de pesos en el rubro de salud nacional, con rectoría de la Secretaría de Salud, la mayoría se va al IMSS, otra parte al ISSSTE y una parte menor a la Secretaría de Salud, y con reiterativas señales de recortes presupuestales, algunos dicen que no se alcanzará el 6 por ciento del PIB Producto Interno Bruto, ella respondió que no se ha disminuido el gasto federalizado, pues hay que recordar que algunos dineros que se enviaban a las entidades federativas, hoy están inmersas en los Servicios de Salud del IMSS-Bienestar que rige en 23 estados, en vías a universalizar e integrar, los servicios de salud, o sea todo para todos. Para ese sistema, se enviarán 665 mil millones de pesos, mientras el recurso FASSA, Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud, que se destinaba a los estados, ya no aparecerá, por el dictamen firmado en 2023. Chihuahua, no se agregó al IMSS Bienestar y obtendrá dicho recurso mediante las fórmulas establecidas en la Ley de Coordinación Fiscal y ejercerán únicamente facultades que estén establecidas en la Ley Federal de Salud. En Chihuahua, el Secretaria de Salud manifestó que nuestro presupuesto estatal en salud será de 8 mil 592 millones en 2025.
Chihuahua no está en IMSS Bienestar, pero tampoco contamos con mayores recursos para a la población no derechohabiente, que si bien es una menor proporción, alberga a los más pobres, migrantes o aquellos que temporal o permanentemente quedan desempleados.
Buena noticia es el nuevo Programa de Salud Casa por Casa, de la Secretaría de Bienestar, que está por iniciar en febrero del año 2025, para lo beneficiarios de la Pensión Universal para Personas Mayores de 65 años y con discapacidad, con un presupuesto de 2 mil millones de pesos, y que abre un paradigma de oportunidad para la prevención y atención de esta población sin importar si está afiliado a un sistema de salud, con consultas y algunos medicamentos.
Nuestras instituciones claman por recursos, personal y más espacio, recuerde que no hay sistema de salud perfecto. Por si se enferma, ya sabe más o menos que hacer, pero mejor busque la manera de no hacerlo, al fin que eso si es tarea de todos.