Si Donald Trump gana la Presidencia de Estados Unidos para un segundo mandato, ya se pueden ir sacando algunas conclusiones sobre los efectos que tendrá en la economía.
Trump, dijo recientemente a una cadena de noticias financieras, que impondrá nuevos aranceles a productos chinos, tal y como lo hizo en su primera presidencia, pero ahora con esteroides, es decir, más fuertes.
Además, ha dicho que busca bajar los impuestos a grandes empresas, con el fin de que inviertan en Estados Unidos y generar un “boom” en el empleo.
Estas propuestas, por sí solas, le brindan fortaleza al dólar, por lo que el resultado esperado para México, es que el peso se siga devaluando, tal y como sucedió cuando se anunció que la nueva presidenta electa en el país, apoya una reforma que limita la independencia al Poder Judicial.
Hay que recordar, que Trump inició una ronda de aranceles a productos chinos, y su sucesor demócrata, Joe Biden, continúo con esa política económica.
En el caso de productos como los microprocesadores o microchips, tanto Biden como Trump, están a favor de restricciones a empresas que colaboren con China, de cualquier forma posible.
Así que ello, agrega un componente de incertidumbre en sectores de inversión en todo el mundo y eso se traduce en temor, que luego se le conoce como aversión al riesgo.
La aversión al riesgo, tiene un efecto en la manera en que se mueven los capitales y por lo tanto en el tipo de cambio.
De hecho, este simple hecho de castigar a empresas que ayuden a llevar, vender, o reparar máquinas para producir microprocesadores, provocó esta semana, un efecto negativo en las bolsas de valores de Estados Unidos, Japón y Holanda y también le rozó al tipo de cambio.
Ahora bien, ese es solo el principio, ya que también hay mensajes específicos para México, aunque por el momento, solo son advertencias veladas.
El candidato suplente de Trump, J.D. Vance, ha manifestado hostilidad hacia nuestro país, al culparlo de robar empleos a México, además de estar molesto por que la crisis de adicciones que vivió dentro de su familia, se las achaca a las drogas mexicanas.
Asimismo, existe la amenaza de deportaciones masivas, situación que afectaría a todo tipo de nacionalidades, no solo de México.
Medidas serían contraproducentes
Elevar los aranceles a productos chinos al 60 por ciento o más, generaría más inflación en los propios Estados Unidos, así que ello complicaría que el Banco Central pudiera mantener bajas las tasas de interés.
Por el momento, las tasas permanecen altas, aunque se vislumbra que en septiembre la Reserva Federal determine que es hora de bajarlas y continuar así por el resto del año y del 2025.
Pero, si Estados Unidos quiere sustituir las importaciones chinas, debería de contar con una infraestructura material y de costos, que por el momento no tiene y tardaría años, sino décadas en reconstruir.
Por otro lado, realizar deportaciones masivas, generaría un alto costo para la economía.
El prestigioso Peterson Institute of International Economics, ha concluido que sacar del país a 1.2 millones de migrantes que actualmente se encuentran laborando en Estados Unidos, tendría un costo del 2.1 por ciento del PIB.
Ambas situaciones, -aranceles y deportaciones-, serían algo así como un balazo en el pie, en momentos en que la economía se encuentra prácticamente en recesión, con lo que se agravaría el problema.
Taiwán
En las últimas dos semanas, el medio impreso más importante de Japón, el Yomiuri Shimbun, ha incrementado sus reportes sobre preparativos de todos los bandos en caso de que China decida invadir Taiwán.
Esto por sí solo llama la atención.
Hay que recordar que Donald Trump, ha establecido que Taiwán debe pagar “protección” de parte de Estados Unidos, si quiere ayuda en ese tenor.
Lo importante aquí, es que cada vez que Trump menciona la palabra Taiwán, mercados y monedas comienzan a reaccionar.
Este, es un elemento adicional, -como si hubiera pocos-, que genera incertidumbre y por lo tanto afectaciones al equilibrio del desempeño de las economías.
Al respecto, el candidato suplente o Vicepresidente, J.D. Vance, ha dicho que Estados Unidos debe enfocarse en la región de Asia, más que en Europa.
Es por ello que también, estaremos presenciando episodios volátiles cada vez que se toque el tema.
Así que, de llegar a la Presidencia, podemos esperar mucha convulsión en el “estatus quo” del mundo actual, igual que en su primer ascenso al poder.