-Pelean morenos por coordinar regidores
-El selecto “gabinete” de Javier Corral -Cumplió el profe sólo con el librito -Pegaría reforma judicial más allá del TSJ Todavía no se da la transición de manera formal cuando ya algunos morenos quieren, al viejo estilo tricolor, madrugar a sus compañeros que van a integrar la fracción de regidores, con la idea de que tienen amarrada la coordinación del grupo mayoritario. Cada día con menor cuidado de las formas, la grilla al interior del cuerpo de ediles de Morena ha crecido, a causa de esos acelerados que andan en la disputa por controlar la bancada afín a la siguiente administración en la que repetirá como jefe Cruz Pérez Cuéllar. Dos de los ediles morenistas en específico, nos aseguran, ya andan proclamándose coordinadores de la fracción, sin tomar en cuenta que la próxima síndica, Ana Estrada, es la actual representante de la fracción edilicia, hasta que haya cambio de gobierno. Eso, además de vulnerar las debidas formas políticas, raya en la falta de respeto personal. Los acelerados son la regidora Patricia Mendoza y el regidor Antonio Domínguez, que además de presumir a los cuatro vientos ser los elegidos de su patrón para encabezar la bancada edilicia, hacen talacha para legitimarse como tales ante sus compañeros. Sin embargo, los morenistas señalan que la coordinación se obtiene por consenso de la bancada partidista y no por dedazo. Con trabajo y tejido político fino, no por imposiciones y menos con engaños a los demás haciéndoles creer que ya hay una línea o una decisión tomada. Tal vez por eso, los demás regidores nuevos y los que repiten ya ni pelan a Patricia y a Antonio. Hacen oídos sordos atenidos a la vieja consigna de el que se mueve no sale en la foto y la de no por mucho madrugar amanece más temprano. Los tiempos formales son los que habrán de dictar la pauta para comenzar a definir una posición que si bien es importante, tampoco es la prioritaria porque primero debe afinarse el proyecto de gobierno, la reconformación de la estructura municipal y los objetivos para el nuevo Cabildo. *** Entre serio y en broma, cercanos y no tan cercanos a Javier Corral Jurado, prácticamente ya lo consideran nuevo secretario de la Función Pública con Claudia Sheinbaum, tal y como fue filtrado el “gabinete” desde los mismos coequiperos de la Cuarta Transformación. Esos cercanos al exgobernador chihuahuense estiman que Corral se llevará como su tesorero para dicha secretaría a su exsecretario de Hacienda, Arturo Fuentes Vélez; como su administrador, a Eduardo Fernández; como jefe del Jurídico, a Francisco “Paquito” González; jefa del Órgano Interno de Control, a Gema Chávez, y como sus voceros, a Jesús Antonio Pinedo, Manuel del Castillo y José Pérez. Es tremendo el humor negro mexicano. Al menos cuatro de ellos están bien clavados penalmente por corrupción. Nomás le faltaría a esa lista su operador financiero estrella, Gustavo Madero Muñoz. Pura fina persona. *** Tres sesiones de Cabildo encabezó el profe Martín Chaparro en su fugaz paso por el Ayuntamiento juarense. Buscamos en los archivos y no encontramos más que las sesiones en que asumió el cargo el 22 de abril, y las del 8 y 22 de mayo. Puede haber una o dos más, no lo sabemos, porque no las hallamos, sobre todo del tipo extraordinarias, pero simplemente el profe cumplió estrictamente con su responsabilidad. De acuerdo al Código Municipal, son dos las sesiones ordinarias que se deben realizar por mes obligatoriamente. El profe se ciñó al librito. Por el contrario, durante ese mes y días en que estuvo a cargo del Ayuntamiento, las comisiones en sus diversas especialidades, estuvieron muy activas. Encontramos que la gran mayoría, si no es que todas, tuvieron varias reuniones para revisar pendientes. En cuanto regresó Cruz Pérez Cuéllar fue convocada a sesión del Cabildo, que ya tuvo lugar el pasado 12 de junio, donde fueron desahogados seis dictámenes de las comisiones de asentamientos humanos, trabajo y previsión social, desarrollo urbano, gobernación y hacienda. Precisamente, había que avanzar en sacar asuntos pendientes ya trabajados por las comisiones de regidores. *** Como en todas las encuestas que realiza el partido Morena, la nueva, en que se preguntará a los mexicanos su opinión sobre la elección de jueces y magistrados, priva el hermetismo. En el caso de Chihuahua, el partido guinda no tiene ni idea de qué encuestadora ni precisamente cuándo arranca la consulta que debe empezar este mismo fin de semana. Ayer, el presidente nacional de Morena, Mario Delgado, anticipó que serán dos casas encuestadoras, así como la del propio partido, las que realizarán el ejercicio a nivel nacional para conocer la opinión de los mexicanos en torno a la reforma al Poder Judicial. “Será domiciliaria y realizada con encuestadoras que cuentan con credibilidad”, prometió el líder partidista, quien además, jura que “no vamos a hacer encuestas con aquellas que erraron por completo el resultado de las elecciones”. Ya en el pasado ha habido inconformidad de los propios miembros de Morena en torno a la forma en que acostumbra el partido político realizar estos ejercicios. Ha sucedido en el caso de las encuestas para elegir candidatos. Nadie sabe, nomás ellos, que se realizaron. Suelen realizarse en opacidad y de la metodología nunca se ha informado absolutamente nada. Hay quienes sospechan que todavía no se hace y ya tienen hasta los resultados. No extrañe que el lunes salgan a informar que el 70 por ciento de los mexicanos votaron a favor de una de las propuestas principales de la presidenta electa Claudia Sheinbaum, aunque el impulsor sea Andrés Manuel López Obrador. *** Habrá que esperar la letra chiquita de la reforma judicial que finalmente será puesta a discusión en la mesa de la Comisión legislativa en Cámara de Diputados, porque podría ser que no solo el Poder Judicial del Estado sufra modificaciones fulminantes en su conformación. Recordemos que la propuesta obradorista de febrero implica que todos los jueces y magistrados serían electos mediante el voto popular, en una elección extraordinaria en el 2025 al menos los federales, porque los estatales tendrían que esperar poquito más. La cuestión es que tanto en el ámbito federal como en el estatal hay otros órganos que realizan funciones jurisdiccionales como es el caso de la Junta Arbitral del Estado y el Tribunal Arbitral del Estado, que resuelven los conflictos laborales de los burócratas. También está la Junta de Conciliación y Arbitraje que resuelve los problemas laborales que tienen los trabajadores con las empresas, ahora ya en fase terminal por la creación de juzgados laborales en sede judicial. Está también el Tribunal Estatal de Justicia Administrativa; y estirando la liga, aunque entra en otra dinámica, está el Instituto Chihuahuense para la Transparencia y Acceso a la Información Pública que resuelve asuntos en la materia desde el punto administrativo, pero también en revisión, como si fuera un tribunal de apelaciones. No se sabe bien a bien entonces si ya en el detalle la propuesta vendrá ampliada o limitada estrictamente a los poderes judiciales inclusive a las Salas o tribunales que realizan funciones electorales. Aquí, en Chihuahua, tenemos un Tribunal Estatal Electoral incompleto porque le falta un magistrado, ausencia qué ha sido suplida con el secretario habilitado en funciones de magistratura. Hay entonces nerviosismo no solamente en el Poder Judicial Federal y estatal, sino en los otros órganos que realizan esas funciones jurisdiccionales porque también a ellos podría llegarles la guadaña. El famoso plan C amenaza con arrasar parejo.