Es difícil pensar que aún teniendo claras las prioridades, se puedan dejar en el olvido. También existe la posibilidad de que cuestiones prioritarias no se atiendan, porque nunca fueron consideradas. Lo anterior viene a colación porque en el Plan Municipal de Desarrollo 2021-2024, que se puede considerar aún vigente dado que la administración que lo elaboró se encuentra en un segundo periodo de gestión y que el correspondiente a 2024 a 2027 está en proceso de elaboración, no se aborda el tema patrimonio ni tampoco el histórico en ninguno de sus ejes.
En este sentido en el Plan de Desarrollo Urbano Sustentable 2040 recién aprobado, reconociendo la importancia del tema alude a la Estrategia Nacional de Ordenamiento Territorial que instruye conservar no solo el patrimonio cultural, sino también el natural, sin embargo, no incluye ni estrategias ni mucho menos establece objetivos y metas para relación a ello ni al patrimonio histórico.
En contraste, en el Plan Maestro de Desarrollo Urbano del Centro Histórico de Ciudad Juárez, elaborado por el IMIP y vigente desde 2014, que es el instrumento que debe regir toda acción que se realice en él, declara que desde 1960, a partir del interés por conservar el patrimonio urbano-arquitectónico, toda intervención en los centros históricos se convierte en un asunto de Estado, asunto que implica a las ciudades de México ya que es parte de un convenio internacional auspiciado por la UNESCO. De hecho ha tomado tanta importancia esta cuestión que el mismo documento hace referencia a ciudades que han tenido que “inventarse” estrategias para revalorar edificaciones y hechos para con ello hacerse de una historia.
Entre las premisas sobre las cuales se ubica este Plan Maestro, destaca que “Los centros históricos constituyen un escenario de conflicto entre los planteamientos de integración y ‘modernización’ urbanos y el interés de conservación histórico-arquitectónica, En ese sentido, en Ciudad Juárez las acciones de integración vial y funcional, no deben en ningún caso propiciar un deterioro a la conservación del escaso pero valioso patrimonio arquitectónico de carácter histórico, que le confieren identidad a la zona y a la ciudad”. Apunta además en su primer objetivo la necesidad de recuperar el valor histórico y cultural a través del rescate de los espacios públicos y edificios que constituyen el patrimonio histórico de la ciudad.
Ya en otro instrumento normativo elaborado por académicos de la UACJ: el Plan Municipal de Desarrollo Urbano Sostenible 2020, que cabe mencionar es de mayor jerarquía, se destaca la convicción que tiene la población en cuanto a la conservación del patrimonio edificado, para lo cual estableció en el objetivo particular 5 proteger el patrimonio natural y edificado a fin de preservar la memoria histórica e identidad.
Al ubicar cronológicamente los instrumentos normativos que dirigen el desarrollo de la ciudad y el tratamiento que se le da al tema del patrimonio histórico, ya sea edificado y cultural, se hace evidente que no está dentro de las prioridades de aquellos elaborados a partir de 2021: el Plan Municipal de Desarrollo 2021-2024 y el Plan de desarrollo Urbano Sostenible 2040, mientras que en el Plan Maestro del Centro Histórico 2014 y el Plan Municipal de Desarrollo Urbano Sostenible 2020 se destinan objetivos completos para conservarlo y fortalecerlo acorde, primero, con la convicción de la población, y segundo, con las tendencias actuales del urbanismo que valoran el rescate de la historia y la sociedad que la protagoniza
En Ciudad Juárez tenemos patrimonio tanto histórico, que son los edificios construidos entre los siglos XVI y XIX, como patrimonio cultural: ambos son expresiones de nuestra sociedad que tenemos derecho a heredar, como también la obligación de conservar para las generaciones futuras. La Misión de Guadalupe, Antigua Presidencia Municipal, Museo ExAduana hoy Muref, Garita de Metales, Plaza de Armas, Monumento a Benito Juárez no son poca cosa y el puente de la Vicente Guerrero propuesto desde el gobierno municipal los afecta a todos ellos: hay otras soluciones para resolver la necesaria conectividad de la zona.
La visión de los instrumentos normativos elaborados en los últimos cuatro años explica el por qué se impulsa un puente elevado que atenta contra el patrimonio. Pensar que “modernizar” nuestro centro histórico de consiste en hacer puentes tal como se concebía en los años sesenta del siglo pasado es una visión obsoleta que también agrede a los juarenses. El sentido de identidad es lo que debe seguir prevaleciendo: robustecer la memoria colectiva es lo único que nos puede unir y eso solo se logra precisamente fortaleciendo el patrimonio. Quizá no es un gran centro histórico, pero es el único que tenemos y lo quieren desbaratar.