Opinión
Domingo 02 Feb 2025, 06:10
OPINIÓN
Con 56 cuerpos hallados en “El Willy”, seguirá la búsqueda
Esa zona está ubicada a menos de una hora de Nuevo Casas Grandes. Es un tramo aproximado de 70 kilómetros, en parte pavimento y en parte terracería
La Columna de El Diario
No es un mal sueño ni es una pesadilla escondida en el subconsciente de la familia de Joseline Zuzeth García Corral, de apenas 24 años de edad; es una realidad opresora que les obstruye la garganta para respirar serenamente conforme pasan los días y ella no aparece... pero sí han aparecido decenas y decenas de cuerpos de personas asesinadas, muchas mutiladas, en la zona donde fue reportada su ausencia el 30 de diciembre del 2023.
Una tía de Zuzeth, a través de El Diario, clamó ayer a las autoridades investigadoras no cesar en la búsqueda de la muchacha. Fue vista por última vez el penúltimo día del 2023, en la colonia PRI, de Nuevo Casas Grandes. Pasaría el fin de año con una amiga en unas cabañas del lugar conocido como “El Willy”.
Esa zona está ubicada a menos de una hora de Nuevo Casas Grandes. Es un tramo aproximado de 70 kilómetros, en parte pavimento y en parte terracería. “Desde que los malandros empezaron a colocar retenes en esa región desapareció mucha gente. La tranquilidad fue perdida completamente”, aseguran autoridades municipales de Nuevo Casas Grandes y Casas Grandes.
Conductores que han tenido el infortunio de “caer” en esos retenes, pero la fortuna de haber sobrevivido narran con espanto escalofriantes agresiones con tablas, varas; ahogamientos con agua, bolsas y muchos golpes.
Los ataques terroríficos no son aislados, son muy frecuentes. Cargado de denuncias y quejas por docenas, por cientos, el coronel a cargo del destacamento militar en aquella área empezó a peinar la región en perímetros. “Extrañamente” sufrió dificultades para recibir apoyo de varias corporaciones policiacas.
Al llegar a la zona despoblada de “El Willy”, el coronel empezó literalmente a tropezar con cráneos y huesos humanos. Casi de manera inmediata al inicio de su búsqueda “topó” con un campamento de sicarios hambrientos liderados por un delincuente apodado “El Peluchín”, Pablo M. R., que lo llevó a múltiples agujeros mal cavados donde habían enterrado a muchas personas.
El militar requirió los servicios forenses de la Fiscalía General del Estado y juntos ubicaron escenas de inframundo con cuerpos recién mutilados y muchos otros asesinados hasta en años.
En “El Willy” fueron hallados 56 cuerpos (ninguno identificado hasta el momento); 10 el 21 de enero, 19 el 22 de enero, ocho cuerpos más el 23 y otros 19 el 24 de enero. Calculan los peritos que algunos restos pueden ser del 2021 y hasta antes, pero la gran mayoría, la inmensa mayoría, no pasan de los cuatro años.
Justamente en esa área próxima a Nuevo Casas Grandes, en “El Willy”, serán reiniciados los trabajos de búsqueda de personas desaparecidas en la región noroeste del estado.
Esas pesquisas iniciaron entre mediados de diciembre y mediados de enero bajo las condiciones narradas. Han arrojado el hallazgo de restos de 72 cuerpos. Al menos otros 70 estiman las propias corporaciones de seguridad que hay inhumados en improvisadas tumbas clandestinas.
Eso significa que serán registrados los asesinatos de al menos 140 personas; y no exageramos en doblar esa cifra si consideramos que son cerca de 300 las que cuentan con reporte de desaparición en aquella región que incluye Nuevo Casas Grandes, Casas Grandes, Ascensión y Janos, con algunos casos registrados en otros municipios colindantes.
No se han dado abasto los militares, los periciales y los servicios forenses en la búsqueda de más cuerpos y menos con la identificación de los encontrados. Solo han sido precisadas las identidades de los cuatro choferes de tractocamiones asesinados, mutilados y enterrados en diciembre.
En Ascensión fueron descubiertos otros 12 cuerpos entre el 18 y 20 de diciembre. Su ubicación fue dada a las autoridades de Chihuahua por un individuo convertido hoy en testigo protegido, inicialmente detenido por autoridades policiacas de los Estados Unidos.
La historia de espanto sufrida por los traileros ocurrió en el lugar conocido como La Avena, en la sierra de Casas Grandes, toda la zona dominada por un jefe delictivo apodado “El Güerito”, Ariel Flores. El área de Ascensión o “La Chona”, corresponde a un cómplice del anterior “El Chuy”, Jesús Arzate.
Ha sido un tema ese de las desapariciones y asesinatos el que ha provocado conmoción y más terror del sufrido en la región noroeste durante los últimos ocho años. Muy pronto quedaron en menores los delitos de extorsión, asaltos y narcomenudeo.
También ha ocasionado estupor nacional porque no hay antecedentes de narcofosas con semejante cantidad de cuerpos. No hay precedentes históricos recientes de 70 cuerpos en fosas, menos de 140... menos de 300, y no privados de la vida por tortura, mutilaciones y por toda forma brutal de asesinato. Todo eso sufrieron las víctimas del noroeste.
El caso de Joseline Zuzeth es uno entre otros 148 hombres y mujeres que cuentan con reportes formales de desaparición. Aparecen otros nombres de mujeres como el de Teresa Baca Romero, Ramona Nevárez Méndez, Viviana Elvira Villa Ramírez, Mareli López Salais (de apenas 15 años de edad. Reportada como desaparecida en octubre del 2023), Luz Emma Piñón Casillas , Dayana Alejandra Galindo Cruz, (de 16 años. Su desaparición reportada en 2023 también), Jarissa Selina Ibarra Valdez (de 15 años), Claudia Marina Herrera Moreno...
Dicen que los (as) titulares oficiales de la Comisión de Búsqueda no hallan ni una pluma en su escritorio y por eso les ha pasado de noche la auténtica tragedia que sufren las familias de todos esos desaparecidos (as), la gran mayoría entre 2022 y 2023.
Las sospechas de asesinato son tan grandes como la proporción de cuerpos hallados. Son 148 las pesquisas asentadas en la Fiscalía con sus correspondientes denuncias, pero hay otros 85 desaparecidos y desaparecidas cuyas familias solicitaron el anonimato de las víctimas.
La semana pasada dijimos en este espacio que si bien las autoridades ministeriales del fuero común deberán profundizar en las investigaciones para hacer justicia a las 72 familias de las víctimas localizadas hasta ahora en las fosas, tiene todo ahora la Fiscalía General de la República (FGR) para generar los expedientes respectivos al delito de delincuencia organizada que aparece en toda esta trama.
Los nuevos rastreos planeados para media semana en “El Willy”, y los que faltan en otras áreas del noroeste, sin duda llevarán al descubrimiento de más cuerpos de personas víctimas de atroces asesinatos.
Es hora que las corporaciones de seguridad de todos los niveles de gobierno desarrollen paralelamente al trabajo forense y de búsqueda las medidas de seguridad urgentes que eviten más desapariciones, más asesinatos y más delitos en general.
Sería una locura, un absurdo tremendo, que, después de lo que está ocurriendo, hubiera más fatalidades qué lamentar.