-De Bosques de Senecú a Riberas del Bravo

-Ahora salieron con las manos vacías del Cereso 3

-La vuelve hacer “El Teto” Robles

-Juárez sigue resintiendo el apretón manufacturero

Los investigadores de la Fiscalía de Distrito Zona Norte confían en que la detención de Gerardo L. G., ubicado como el actual jefe del grupo delictivo “Los Mexicles” los llevará a esclarecer una gran cantidad de asesinatos ocurridos durante los últimos años particularmente en la zona de Riberas del Bravo.

Gerardo es el sucesor del fallecido “Neto”, Ernesto Piñón de la Cruz, a los 16 años de edad creador de esa pandilla que se llegó a considerar así misma cártel por su enorme poderío delictivo.

Alias “Tokio” o “Cumbias”, fue arrestado la madrugada del martes junto a su esposa, Jaquelín Guadalupe, en una residencia del exclusivo Bosques de Senecú, ubicado casi en el corazón del Campestre y su campo de golf.

Estaba en posesión de ocho armas cortas, 26 gramos de cocaína y 850 mil pesos.

Según los datos aportados por la Fiscalía de distrito e información de inteligencia recabada por la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, “El Tokio” y los jefes operativos de cinco de sus células estarían involucrados en la desaparición y/o asesinato de una gran cantidad de polleros y narcomenuderos de cristal y fentanilo en toda la zona de Riberas hasta la entrada de El Valle de Juárez.

El líder delictivo fue consignado a la Fiscalía General de la República (FGR) por las armas, la droga y el dinero pero la Fiscalía estatal tienen gran cantidad de carpetas de investigación por la ejecución de polleros. Dichas carpetas contienen videos que demuestran brutales torturas antes de las muertes. De ese tamaño es su grado de peligrosidad.

También confía la Fiscalía que con ese arresto disminuya precisamente la capacidad operativa del grupo delictivo y siga bajando la estadística de homicidios en la ciudad, que este mes va en 26.

***

La Secretaría de Seguridad Pública del Estado, el Ejército y Guardia Nacional rebasaron el medio centenar de revisiones sorpresivas a las cárceles en este año. Suman 52 las intervenciones, en concreto.

Ayer le tocó de nuevo al Cereso 3 de Juárez y la mayor novedad es que ahora salieron los agentes con las manos vacías, sin objeto alguno que haya ingresado de manera irregular.

Entre los policías que forman parte del Sistema Penitenciario se han multiplicado las quejas, especialmente en Chihuahua y la frontera, por esos operativos que, para algunos sospechosistas, ni son sorpresivos ni son efectivos.

Por lo general, según los elementos estatales destinados a las prisiones, jamás hay explicaciones o investigaciones sobre la forma en que ingresaron artículos prohibidos -planchas, tenis de marca, resistencias eléctricas, cargadores de celular y figuritas religiosas desde San Judas Tadeo hasta la Santa Muerte- y mucho menos aparecen las drogas o los teléfonos con saldo que circulan en la prisión.

Pero ahora, tras una incursión de 264 elementos federales y estatales para la revisión de 87 estancias de una de las áreas del penal, ni siquiera apareció algún artículo prohibido común. Ni para taparle el ojo al macho.

Fuera de la justificada idea de que hay truco en esas revisiones a las prisiones estatales -encargadas al cuestionado general en retiro e ingenuo empresario de la seguridad privada, Ricardo Fernández Acosta- circula un reporte oficial de la SSPE que presume la efectividad de los operativos.

En relación al año pasado, según dicho reporte, las revisiones “sorpresivas” crecieron de 38 que hubo en todo el año a más de 50 en lo que va del actual, 35 por ciento. A consecuencia de esas incursiones, la detección de objetos prohibidos se redujo notablemente.

Si es real que los operativos dan buenos resultados, sigue sin respuesta la forma en que ingresan a la prisión los pocos o muchos objetos prohibidos, pero sobre todo por qué nunca salen las drogas y los celulares que, por venta y renta, respectivamente, circulan por todas las áreas de los penales.

***

Buena embarcada les dio Ernesto Robles a los viejos lobos de mar que se juntan en el Sanborns de la Paseo Triunfo. Se reúnen para cafetearse a presentes y ausentes; para grillar, para pasar horas y horas componiendo y descomponiendo el mundo.

Tienen años juntándose en una de las esquinas del viejo restaurante.

Pues el “Teto” Robles los chamaqueó. Les hizo ponerse una playera con su nombre. Tampoco necesitó torcerles la mano para lograrlo. Gustosos aceptaron inclusive dar el clic para la foto. “Todos con Teto Robles”, dice la leyenda.

A ver qué piensa Juan Carlos Loera ver que su hermano, Manuel, no se pone una playera de él, pero sí posa para la foto de uno de los morenos más dados al oportunismo como Robles.

Entre los sonrientes de la mesa se encontraba el abogado Carlos Lomelí; el ex rector, Ricardo Duarte; precisamente Manuel Loera, Juan Manuel Izquierdo, Mario Solís y otros que si no lo saben todo, lo inventan; el caso es platicar sin fin.

Cada campaña electoral, “Teto” Robles, como él se denomina, busca ser tomado en cuenta en Morena para alguna candidatura pero al final termina uniéndose al candidato de más conveniencia, como en la elección pasada donde fue a darle su apoyo al PAN…que no fue muy conveniente pero el apoyo lo dio.

***

Aunque un poquito retrasadas siempre es interesante analizar las cifras del motor económico de la ciudad.

Llegan un poquito tarde porque el Inegi las recopila a nivel nacional. Es muy laboriosa la recopilación de los datos.

En esta ocasión, la información de mayo muestra que en general aquí en Ciudad Juárez la industria manufacturera de exportación sigue encogiéndose.

Se redujo la plantilla laboral con dos mil 079 plazas menos. Ahora el total de personal ocupado se ubica en 251 mil 246 trabajadores.

También hay una importante reducción en el valor de los insumos utilizados al pasar de 47.5 mil comparado con mayo del 2025 y también menor a abril de este mismo año; quedó en 44.9 mil millones de pesos.

Todos los rubros importantes presentan retrocesos, incluidos los servicios, que, en el caso de mantenimiento, reparación y operaciones de las plantas, quedaron en 2 mil 514 millones de pesos. Nada despreciable, pero debajo del nivel de 2025 cuando alcanzaron 2 mil 929 millones de pesos.

En general, es evidente que el sector se está realineando a lo que se vive alrededor y está gastando menos dinero en la ciudad que ya lo resiente desde hace meses.