Chihuahua– La Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco Servytur) de Chihuahua planteó una agenda de seis ejes estratégicos que permita a las empresas y negocios familiares pasar de la resistencia al fortalecimiento.
Alejandro Lazzarotto Rodríguez, presidente de la Canaco, subrayó que resistir no puede convertirse en el destino permanente de las empresas y negocios familiares, ni en la única expectativa para millones de personas que sostienen la economía desde lo local.
“El planteamiento del comercio organizado es claro: al diagnóstico hay que sumarle una ruta concreta para fortalecer al sector”, dijo.
Apuntó que ya no basta con reconocer la resiliencia del comercio formal. Lo que se requiere, dijo, es una agenda útil, aterrizada y defendible públicamente, que permita a las empresas y negocios familiares pasar de la resistencia al fortalecimiento.
La agenda se concentra en seis ejes fundamentales. El primero es la formalidad con sentido, de manera que cumplir no signifique castigar al pequeño negocio con trámites excesivos, cargas desproporcionadas o procesos que lo alejen de la legalidad en lugar de acercarlo.
Le sigue la digitalización útil, que contempla la tecnología aplicada a vender más, cobrar mejor, ordenar inventarios, conectar con clientes y hacer más competitiva la operación diaria.
El tercer pilar es el financiamiento real: crédito accesible, oportuno y diseñado para la realidad de los negocios familiares, no sólo para grandes empresas.
Además, se propone un régimen fiscal simple para crecer, con reglas más claras y entendibles para que cumplir no se vuelva una barrera para operar y una seguridad social viable, que permita ampliar la formalidad sin volver inviable la contratación para los pequeños negocios.
Finalmente, la agenda contempla la protección del patrimonio y la operación de los negocios, porque ningún emprendimiento puede crecer con certeza si su continuidad está expuesta a riesgos por la extorsión y la inseguridad que amenazan su operación cotidiana y el patrimonio familiar.
“En México, los negocios no desaparecen, pero resisten. Y resistir no debe ser la meta del comercio formal. La meta debe ser crecer, invertir, contratar y competir en mejores condiciones. Lo que hoy necesita el país no es una conversación abstracta sobre las mipymes, sino soluciones puntuales para los problemas concretos que enfrentan todos los días las empresas y negocios familiares”, sostuvo Lazzarotto Rodríguez.