* Propuestas de Donald Trump y la persistencia inflacionaria en Estados Unidos presionan sectores financieros y generan incertidumbre sobre el ritmo económico de 2026.
Ciudad de México.- Los mercados financieros internacionales cerraron la semana con un tono de cautela que empieza a tener efectos visibles en la economía del norte de México. La combinación de inflación persistente en Estados Unidos, ajustes sectoriales en Wall Street y movimientos contenidos en el tipo de cambio está marcando el pulso de regiones altamente integradas al comercio exterior, como Chihuahua y su zona fronteriza.
De acuerdo con el reporte vespertino de Actinver, el S&P 500 cerró la semana en 6,940 puntos, con una caída semanal de -0.4%, reflejando la reacción del mercado a los datos de inflación de diciembre y a la expectativa de una política monetaria aún restrictiva por parte de la Reserva Federal. Aunque el índice mantiene un avance de 1.4% en lo que va de 2026, el comportamiento errático de sectores clave anticipa un inicio de año con menor margen para el crecimiento acelerado.
En contraste, el mercado mexicano mostró mayor fortaleza. El IPC de la Bolsa Mexicana de Valores avanzó 1.6% semanal, ubicándose en 67,141 puntos, con un rendimiento acumulado de 4.4% en 2026, impulsado por emisoras industriales y de consumo básico. Este desempeño cobra relevancia para Chihuahua, uno de los estados con mayor participación en exportaciones manufactureras y cadenas productivas binacionales.
El peso mexicano cerró la jornada en 17.63 pesos por dólar, con una apreciación acumulada cercana al 2.0% en el año, moviéndose en un rango diario entre 17.62 y 17.73 pesos. Este nivel del tipo de cambio sigue funcionando como un amortiguador inflacionario, pero también ajusta la rentabilidad de sectores exportadores.
Juárez–El Paso: frontera sensible al ciclo estadounidense
En el corredor Ciudad Juárez–El Paso, el entorno financiero actual se traduce en un escenario de vigilancia permanente. La estabilidad del dólar reduce presiones en precios de importaciones y consumo transfronterizo, pero la desaceleración observada en sectores clave de Estados Unidos —particularmente tecnología, servicios financieros y consumo discrecional— podría moderar la demanda industrial y logística en los próximos meses.
De acuerdo con los analistas de Actinver, la caída semanal del Nasdaq 100 (-0.9%), índice con alta concentración tecnológica, es especialmente relevante para esta región, donde buena parte de la industria maquiladora depende de pedidos vinculados a empresas tecnológicas y de electrónica avanzada. A ello se suma el impacto indirecto de ajustes en grandes corporativos estadounidenses que operan o subcontratan procesos en la frontera.
Chihuahua: exportaciones, industria y tipo de cambio
Para la economía de Chihuahua, el contexto actual combina señales mixtas. Por un lado, la fortaleza del mercado accionario mexicano y la apreciación del peso reflejan confianza macroeconómica; por otro, la cautela en Estados Unidos obliga a ajustar expectativas en sectores estratégicos como manufactura de exportación, autopartes, electrónicos y logística.
El desempeño positivo del sector industrial en Estados Unidos (+3.0%), impulsado por empresas ligadas a infraestructura, defensa y energía, abre oportunidades para proveedores instalados en Chihuahua. Sin embargo, la debilidad en consumo discrecional y servicios financieros podría trasladarse gradualmente a una menor demanda externa si la inflación estadounidense se mantiene elevada.
Trump, inflación y señales desde la economía estadounidense
Un factor adicional de incertidumbre proviene del frente político. De acuerdo con el análisis de Actinver, el sector financiero en Estados Unidos (-2.3%) fue el más afectado de la semana, presionado por propuestas del expresidente Donald Trump relacionadas con la industria de pagos y servicios financieros, lo que impactó a emisoras como Visa y Mastercard.
Estas propuestas reavivan la volatilidad regulatoria en un entorno donde la inflación aún no cede del todo y donde el mercado espera señales más claras de la Reserva Federal. Para la economía mexicana —y particularmente para estados fronterizos como Chihuahua— cualquier ajuste en la política económica o comercial de Estados Unidos tiene efectos directos sobre flujos de inversión, comercio y estabilidad laboral en sectores exportadores.
La próxima semana, la atención estará puesta en la publicación del índice PCE, el indicador de inflación preferido por la Fed. Su resultado será clave para anticipar el rumbo de tasas de interés y, con ello, las condiciones financieras que definirán el desempeño económico del corredor Chihuahua–Ciudad Juárez durante el primer trimestre del año.