Horizon City–– Mientras las familias intentaban asimilar la pérdida de sus pertenencias y encontrar un lugar seguro donde pasar la noche, el Condado de El Paso declaró una emergencia local por las inundaciones que azotaron la región, con el fin de agilizar el uso de fondos y la compra de suministros para atender a los afectados.
En cuestión de minutos, el agua irrumpió en una calle de Horizon City y en las calles adyacentes, y convirtió la tranquilidad de varias familias en una emergencia. Según los testimonios, la corriente repentina, que algunos residentes describieron como un pequeño tornado, sorprendió a los vecinos después de que el agua de uno de los arroyos colindantes con la montaña se desvió hacia la zona habitacional, en el extremo este del condado.
El saldo fue devastador: el agua entró a unas 60 casas y dañó muebles, ropa, electrodomésticos y otros bienes acumulados durante años de trabajo. Decenas de personas resultaron afectadas y algunas tuvieron que ser evacuadas. Ahora, además de las secuelas emocionales, las familias deben evaluar los daños, recuperar lo que se pueda y buscar cómo reparar sus viviendas.
Las inundaciones de Horizon llegaron tras varios días de lluvias intensas en la región fronteriza.
Las precipitaciones del 23 al 25 de octubre causaron daños en distintos puntos del condado, con afectaciones en viviendas y evacuaciones preventivas.
Para Leticia Arellano, la emergencia no fue una disposición administrativa, sino la angustia de ver el agua alcanzar las camas y los muebles y dejar a su familia sin poder descansar después de una noche de incertidumbre.
"Pues un desastre es un desastre y, sea lo que sea, no tenemos aseguranza. No tenemos, desgraciadamente, ni recursos para podernos ayudar", expresó la residente, quien pidió a las autoridades que acudan a la zona a evaluar los daños y a determinar cómo pueden apoyar a quienes perdieron buena parte de su patrimonio.
Como ella, decenas de habitantes de la calle Kila y sectores cercanos enfrentaron la llegada repentina de una corriente que, según los testimonios, descendió de la zona montañosa y los arroyos colindantes. En minutos, el agua alcanzó las viviendas y obligó a varias familias a salir prácticamente con lo que llevaban puesto.
La rapidez con que avanzó también sorprendió a Ricky, otro de los afectados, quien veía televisión cuando su hermano le advirtió que el agua estaba entrando a la casa. Al principio pensaron que se trataba de la fuga de una pipa o de una instalación cercana, pero pronto se dieron cuenta de que la corriente venía de las lluvias y del arroyo que recoge el agua de las montañas.
"Se nos echaron a perder las camas, los sillones, el refrigerador. Me llega hasta el pecho adentro de mi casa; el refrigerador estaba flotando en la cocina. Todo estaba flotando, los colchones, todo", relató.
Según Ricky, quien omitió decir su apellido, en unos 10 minutos el agua alcanzó un nivel que los obligó a abandonar la vivienda. Otro peligro aumentó el temor: un tanque de propano de una propiedad vecina se desprendió y empezó a moverse con la corriente. La familia decidió salir ante el riesgo de que el tanque se dañara y explotara si se producía una chispa.
Se pusieron a salvo, pero no pudieron rescatar gran parte de sus bienes. Entre las pérdidas hay más de 20 gallinas que tenían afuera de la casa. "Nos salimos con lo que teníamos, porque luego luego se levantó el agua", recordó.
Ricky dijo que lleva más de 30 años viviendo en el área y que nunca había visto una inundación así. "Muy mal, pues no sé cómo explicarlo. Nunca nos había pasado", expresó. Como otros vecinos, pide a la comunidad y a las autoridades que ayuden a quienes se quedaron sin muebles, electrodomésticos, ropa y otros artículos indispensables.
Declaratoria de desastre
Ante los daños de las tormentas y el riesgo de nuevas inundaciones, el juez del Condado de El Paso, Ricardo Samaniego, anunció el martes 27 de octubre una declaratoria local de desastre.
La medida permite activar los mecanismos de manejo de emergencias y usar recursos del Condado para atender a los afectados, proteger la seguridad pública y acelerar las labores de recuperación.
Un funcionario precisó que la declaratoria no activa de manera automática la asistencia de FEMA ni del gobierno federal. Sin embargo, facilita la administración de los fondos locales y de los recursos de subvenciones, y permite agilizar la compra de suministros y otros artículos necesarios, pues seguir los procedimientos habituales de adquisición podría retrasar la respuesta.
La Cruz Roja habilitó un refugio en Horizon High School, donde las familias afectadas pueden recibir alimentos y un espacio para descansar. Las autoridades señalaron que habrá personal disponible para orientar a los residentes.
La comunidad responde
Mientras las familias dimensionan las pérdidas, vecinos y personas solidarias se organizaron para llevar a los damnificados alimentos, agua, ropa y otros artículos básicos para cubrir las necesidades más inmediatas.
Pero las necesidades van más allá de los víveres. Las familias requieren apoyo para recuperar sus espacios habitables, reponer lo indispensable y enfrentar los gastos de comenzar de nuevo, por lo que esperan que el Condado y otras instancias ofrezcan mecanismos de ayuda para la recuperación de las viviendas.
La emergencia dejó al descubierto la vulnerabilidad de quienes viven cerca de cauces que pueden desbordarse o cambiar de pronto el curso del agua. En Horizon, mientras las familias revisan los daños y tratan de salvar lo que quedó, la prioridad es superar la emergencia inmediata y encontrar una ruta para reconstruir lo perdido.