Las niñas y adolescentes de entre 12 y 17 años concentraron el mayor número de víctimas de trata con fines de explotación sexual en Ciudad Juárez, de acuerdo con un análisis de registros de la Fiscalía realizado por la investigadora Olivia Aguirre Bonilla, quien advirtió que existe un subregistro de estos delitos.
Entre 2020 y 2024, el grupo de 12 a 17 años sumó 20 víctimas en los datos que analizó la académica. Le siguieron las personas de 18 a 29 años, con 16, y las niñas y niños de cero a 11 años, con 10. Aguirre Bonilla explicó que ha dado seguimiento a las carpetas de investigación iniciadas por trata de personas en sus modalidades de prostitución ajena, otras formas de explotación sexual y pornografía. Sin embargo, señaló que las cifras ministeriales no necesariamente reflejan la dimensión real del problema, debido a que no todos los casos se denuncian. “La trata de personas es un delito que opera en forma tentacular”, afirmó la investigadora, al apuntar que su persistencia puede estar relacionada con redes de complicidad y con la participación o tolerancia de autoridades por acción u omisión.La frontera que lo facilita
En el libro ‘La industria del sexo en Ciudad Juárez. Una mirada desde la persona consumidora de servicios y contenido sexual’, elaborado junto con Martha Aurelia Dena Ornelas, las investigadoras analizaron quién consume estos servicios y contenidos, cuánto paga y en qué lugares de la ciudad ocurre esta actividad.
Aguirre Bonilla señaló que la ubicación fronteriza de Juárez, junto con factores como el narcotráfico y el tráfico de migrantes, pueden generar condiciones que favorecen escenarios de explotación. A esa combinación la denominaron una “arena de explotación”. La investigadora advirtió que consumidores provenientes de El Paso cruzan a Juárez porque los servicios sexuales son más económicos y accesibles. La académica explicó que el consumo no se limita a una zona específica: identificaron hoteles, viviendas y sectores de alta plusvalía entre los espacios donde ocurre. La circulación de contenido sexual por medios digitales representa otro desafío. Según Aguirre Bonilla, las entrevistas realizadas para la investigación permitieron identificar que estos materiales pueden compartirse mediante aplicaciones y grupos de mensajería, incluso sin que exista un pago directo. La investigadora sostuvo que para comprender y combatir la explotación sexual también es necesario analizar la demanda y a quienes consumen estos servicios y contenidos, no solamente a quienes captan o explotan a las víctimas.Hechos actuales
Uno de los casos recientes en Ciudad Juárez es el de Cynthia Janeth A. H., vinculada a proceso por delitos relacionados con la explotación sexual de una de sus hijas. De acuerdo con información publicada previamente por El Diario, la mujer presuntamente entregaba a la menor a cambio de 100 dólares.
La causa judicializada corresponde únicamente a una de las hijas, mientras que otras posibles víctimas continúan bajo investigación. Por separado, información obtenida por este medio señala que Jeffrey Stoddard, identificado como el padrastro de las menores, fue detenido en El Paso, Texas. También refiere que autoridades estadounidenses investigarían una posible red de trata y distribución de videos grabados en Ciudad Juárez. Para Aguirre Bonilla, el número de carpetas no debe interpretarse como una medida definitiva de la magnitud del delito. La falta de denuncias, advirtió, no significa que la explotación sexual esté ausente, por lo que consideró necesario mantener el seguimiento de los casos y analizar las condiciones que permiten que continúe.