La decisión de Estados Unidos de sustituir la renovación automática del T-MEC por revisiones anuales representa un giro que coloca a la política por encima de la certidumbre económica, advirtió el analista Andrés Morales Arreola, doctor en estudios científico-sociales.

Señaló que la integración comercial de América del Norte dejó de depender únicamente de la eficiencia económica y ahora se encuentra condicionada a factores como la seguridad nacional, así como a la competencia tecnológica y a diversas tensiones geopolíticas.

Morales Arreola sostuvo que economistas como Adam Smith, David Ricardo, John Maynard Keynes, Friedrich Hayek e incluso Karl Marx coincidirían en que la incertidumbre afecta la inversión, aunque difieran en sus explicaciones sobre el papel del Estado y el mercado.

“Lo interesante es que, pese a sus profundas diferencias ideológicas, casi todos estos economistas coincidirían en un diagnóstico esencial: la incertidumbre es enemiga del crecimiento. Cambian las explicaciones y las recetas, pero existe un consenso”, subrayó.

El analista puntualizó que el mayor riesgo no es una revisión anual del tratado, sino el deterioro de la confianza. Advirtió que convertir las reglas comerciales en instrumentos de negociación política puede restar competitividad y frenar nuevas inversiones.

“Lo preocupante es convertir la certidumbre en un instrumento de negociación. Cuando las reglas cambian cada año, la incertidumbre deja de ser una excepción para convertirse en norma, y ningún proyecto multimillonario puede prosperar bajo esas condiciones”, acotó.

Para el catedrático de la Universidad Tecnológica de Ciudad Juárez (UTCJ) el verdadero debate ya no consiste únicamente en si habrá o no libre comercio, sino en si se está entrando en una etapa donde los acuerdos se volverán instrumentos sujetos a ciclos electorales.