Con incrementos de dos dígitos, el tomate, el chile y la cebolla continúan presionando la inflación en este municipio, cuyo rango general anual se ubicó en 3.58 por ciento en abril, de acuerdo con el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC). Apenas aceleró contra el 3.56 por ciento de marzo.
Isaac Sánchez, titular del Laboratorio de Economía de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), dijo que si bien es positivo que la inflación todavía continúe debajo del promedio nacional, de 4.45 por ciento, aún existen riesgos, sobre todo impulsados por el componente no subyacente.
“En particular el relacionado con frutas y verduras se mantiene al alza. Dentro podemos observar el precio del tomate, del chile y la cebolla, que han tenido incrementos de dos dígitos, representando un riesgo que se puede trasladar a la frontera durante el mes de mayo”, puntualizó el académico.
Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en abril el tomate encareció un 150 por ciento anual en la urbe. El kilo subió de 23.99 pesos en 2025 a 59.99 en 2026. El chile serrano pasó de los 47.80 a 72.90 el kilo, y la cebolla de los 16.99 a los 21.80 pesos, apuntan los registros.
“La inflación general nacional para abril fue de 4.45 por ciento, por lo que la reportada en Juárez se encuentra casi un punto porcentual debajo, lo que es una buena noticia, indicando que los precios se están moviendo debajo del promedio nacional (…) No obstante, existen riesgos”, dijo Sánchez.
Agregó que el contagio de los efectos de la guerra en Medio Oriente también podría trasladarse durante el próximo mes, trayendo un incremento en los precios en la frontera norte del país, alcanzando así un valor cercano al 3.7 por ciento en mayo, aunque, subrayó, habrá que esperar.
“Esta es una estimación que hacemos en virtud del escenario de guerra que se espera se mantenga al menos todo este mes”, puntualizó. Dejando el factor “oferta” de lado, el profesional manifestó que uno de los factores que podrían contribuir a que haya menores costos es el de la “demanda”.
Afirmó que hubo un decrecimiento de 0.2 por ciento en el primer trimestre de 2026. Destacó que el producto interno bruto (PIB) es igual al ingreso, y si el ingreso se ha contraído, existirá menos presión en el consumo, lo que podría llegar a favorecer la reducción de los precios en este país.